En el marco de la Semana Mundial de la Inmunización, especialistas y organizaciones de salud destacan la importancia de fortalecer los sistemas de inmunización a lo largo de todas las etapas de la vida como una estrategia clave para la salud pública, la prevención de enfermedades y el desarrollo sostenible.
La vacunación cumple un papel fundamental en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), al consolidarse como una base esencial de los sistemas de atención primaria y un motor para la Cobertura Sanitaria Universal. Su impacto no solo se refleja en la protección individual, sino también en la estabilidad económica, la productividad y la resiliencia de las comunidades.
Según la Organización Mundial de la Salud, en los últimos 50 años las vacunas han salvado más de 150 millones de vidas en el mundo, lo que equivale a seis vidas por minuto durante cinco décadas. Bajo el lema de este año, “Las vacunas funcionan para todas las generaciones”, se busca reforzar la importancia de la inmunización desde la infancia hasta la vejez.
Un estudio de la Office of Health Economics señala que los programas de vacunación para adultos generan un retorno de 19 veces la inversión inicial, gracias al ahorro en costos hospitalarios, la reducción de enfermedades prevenibles y el fortalecimiento de la productividad laboral.
Los expertos insisten en que la inmunización debe abordarse como una política pública integral que contemple infancia, adolescencia, embarazo, adultez y envejecimiento, especialmente en un contexto de aumento de enfermedades crónicas y envejecimiento poblacional.
Además, la vacunación se reconoce como una herramienta clave en la prevención de enfermedades no transmisibles y complicaciones cardiovasculares. La Sociedad Europea de Cardiología identifica la vacunación como una medida preventiva eficaz en pacientes de alto riesgo, mientras estudios recientes reportan una reducción de hasta 30 % en eventos cardiovasculares asociados a procesos infecciosos prevenibles.
Las infecciones actúan como factores capaces de desestabilizar sistemas fisiológicos vulnerables, particularmente en adultos mayores o en personas con comorbilidades.
Rodrigo Sini.También se destaca la protección que brinda a personas con enfermedades crónicas como diabetes, afecciones respiratorias y enfermedad renal, donde el riesgo de complicaciones por infecciones como la influenza es significativamente mayor.
Pfizer sostiene que fortalecer la confianza en las vacunas y ampliar el acceso a programas de inmunización es una prioridad dentro de la construcción de sistemas de salud más resilientes y sostenibles.
Pfizer tiene una trayectoria de más de 175 años en investigación y desarrollo de vacunas innovadoras frente a enfermedades infecciosas graves, por ende, seguir trabajando por respaldar la defensa y participación en políticas que abogan por un enfoque integrado para la vacunación a lo largo de la vida, contra enfermedades respiratorias es y seguirá siendo una prioridad.
Juliana Villarreal.





