
Encontrar cabellos en la almohada o en la ducha es una escena cotidiana para muchas personas. Sin embargo, el Dr. Gorki Espinoza, cirujano plástico advierte que no todo cabello que se cae significa lo mismo. La diferencia entre caída de cabello y pérdida de cabello puede determinar si se trata de un proceso natural o del inicio de una condición que podría avanzar con el tiempo.
El problema es más común de lo que se piensa. Según la Sociedad Ecuatoriana de Dermatología, el 50 % de los hombres y el 30 % de las mujeres experimentan pérdida de cabello antes de los 50 años, principalmente asociada a la Alopecia androgenética, la causa más frecuente de calvicie. Además, especialistas advierten que los casos en personas entre 25 y 30 años han aumentado un 25 % en la última década, lo que indica que este problema aparece cada vez a edades más tempranas.
El cabello atraviesa un ciclo natural de crecimiento y renovación. Por esta razón, perder entre 50 y 100 cabellos al día es completamente normal. Factores como el estrés, enfermedades, cambios hormonales o dietas restrictivas pueden provocar una caída temporal más intensa. En la mayoría de estos casos, el cabello vuelve a crecer cuando el organismo recupera su equilibrio.
La situación cambia cuando se produce pérdida de cabello. En este escenario, el folículo piloso comienza a debilitarse progresivamente y cada nuevo cabello crece más fino, más corto y en menor cantidad, hasta que el crecimiento puede detenerse. Este proceso suele estar relacionado con la Alopecia androgenética, una condición que puede avanzar gradualmente si no se trata.
Se recomienda prestar atención a ciertos cambios:
- cabello cada vez más fino, reducción del volumen capilar, zonas con menor densidad, entradas más pronunciadas o coronilla más visible
Cuando estos signos aparecen, es importante buscar evaluación médica. La pérdida de cabello no solo afecta la apariencia. Datos clínicos del Hospital Carlos Andrade Marín señalan que el 45 % de los pacientes con pérdida capilar reporta ansiedad o aislamiento social. Esto demuestra que el cabello también influye en la autoestima, las relaciones personales y la vida laboral.
El Dr. Gorki Espinoza, director médico de Capilea Ecuador advierte que la alopecia puede avanzar de forma silenciosa, por lo que muchas personas buscan ayuda cuando el problema ya está avanzado. Sin embargo, iniciar tratamiento en etapas tempranas puede reducir hasta en un 80 % la progresión del problema, aumentando las probabilidades de conservar el cabello. Comprender la diferencia entre caída y pérdida de cabello puede ser el primer paso para identificar a tiempo una condición que afecta a millones de personas y que cada vez aparece a edades más tempranas.





