Mientras miles de estudiantes ecuatorianos viven la emoción de completar el álbum del Mundial, expertos en educación y psicología reconocen que esta dinámica va más allá del entretenimiento. Actividades como el intercambio de cromos están fortaleciendo habilidades clave para el desarrollo académico, emocional y social de niños y adolescentes.
En la Unidad Educativa Eight Academy, se ha destacado cómo esta práctica impulsa la autoestima, la socialización, la paciencia y despierta el interés por otras culturas de manera natural y significativa. El acto de negociar y conversar para conseguir las láminas faltantes amplía los círculos sociales y mejora la capacidad para relacionarse con otros.
El psicólogo educativo Isaac Flores explica que estas actividades fomentan el desarrollo socioemocional al enseñar a los estudiantes a expresar emociones, resolver conflictos y compartir intereses comunes. Además, completar un álbum requiere paciencia, planificación y tolerancia a la frustración, activando funciones ejecutivas como el autocontrol, la perseverancia y la capacidad de postergar recompensas, esenciales para el crecimiento integral.
Por su parte, el docente José Ojeda resalta que las imágenes de banderas, selecciones y jugadores internacionales despiertan en los estudiantes la curiosidad por otras culturas y geografías, promoviendo un aprendizaje dinámico y significativo.
En un contexto donde la hiperconectividad y el aislamiento digital son comunes, actividades presenciales como el intercambio de cromos recuperan espacios de interacción humana y construcción comunitaria. Así, la fiebre del Mundial no solo mueve pasiones deportivas, sino que también contribuye a formar habilidades para la vida.






