Este ecosistema de 35 hectáreas, ubicado en Quilanga, alberga a una especie endémica en peligro crítico y aporta al acceso al agua de comunidades del sur de Loja.
En el cantón Quilanga, al sur de la provincia de Loja, se encuentra Loma Delgada, un bosque andino de 35 hectáreas ubicado a 2.400 metros sobre el nivel del mar. Este ecosistema conserva cascadas, cavernas, nacientes de agua y más de 50 especies de flora y fauna.
Entre sus especies más representativas está la vizcacha ecuatoriana (Lagidium ahuacaense), un pequeño mamífero endémico que no habita en ningún otro lugar del planeta. Según la información difundida por la Fundación Amazonía Productiva, esta especie se encuentra en peligro crítico de extinción y Loma Delgada es uno de sus últimos refugios conocidos en la sierra sur del país.
Un ecosistema clave para el agua
Además de su importancia para la biodiversidad, Loma Delgada cumple un papel relevante en la conservación hídrica. El área contribuye al acceso al agua de alrededor de 3.500 personas de las comunidades de San Antonio de las Aradas, El Lucero y sectores cercanos de la provincia de Loja.
El bosque forma parte de las microcuencas del sistema Catamayo–Chira, un corredor hídrico que abastece a comunidades de Ecuador y Perú. Sin embargo, este territorio enfrenta amenazas asociadas a la posible expansión de actividades mineras, incendios forestales, presión agropecuaria y efectos del cambio climático.
Una propuesta de reserva natural privada
Frente a este escenario, la Fundación Amazonía Productiva impulsa la campaña “Salvemos Loma Delgada”, que busca adquirir legalmente el predio para convertirlo en una Reserva Natural Privada.
La iniciativa tiene como meta recaudar USD 167.106 para financiar la implementación del proyecto durante los próximos cinco años. De ese monto, USD 60.000 se destinarían a la compra de las 35 hectáreas, mientras que los recursos restantes permitirían ejecutar acciones de restauración ecológica, reforestación con especies nativas, monitoreo de fauna mediante cámaras trampa, investigación científica y la contratación de un guardaparques local.
Conservación y economía local
La propuesta también busca generar oportunidades para las comunidades cercanas, donde la producción cafetera es una de las principales actividades económicas. El plan contempla iniciativas de ecoturismo responsable, educación ambiental e investigación científica, con el objetivo de articular la conservación del ecosistema con alternativas sostenibles para la población local.
La campaña permanecerá abierta hasta el 31 de agosto de 2026. Durante ese periodo, ciudadanía, empresas y organizaciones podrán sumarse a la iniciativa de protección de Loma Delgada y de uno de los últimos refugios conocidos de la vizcacha ecuatoriana.






