Mientras el mundo espera el Mundial 2026, en Quito se vive un partido con un impacto aún más significativo. Más de 70 niños y jóvenes con neurodivergencia, de cuatro fundaciones locales, participan en la Liga Prosperar, una iniciativa de Fundación Prosperar Salud, Ecuabet y Fundación LigaPro que usa el fútbol como herramienta de inclusión y transformación social.
En Ecuador, más de 7.000 personas conviven con condiciones relacionadas al neurodesarrollo, según el CONADIS, resaltando la necesidad de espacios seguros y accesibles que fomenten su participación. La Liga Prosperar ofrece justo eso, con un torneo organizado profesionalmente, pero con un enfoque clínico especializado: psicólogos y especialistas acompañan cada jornada para asegurar una experiencia segura, lúdica y adaptada a las necesidades de los jugadores.
Las reglas del fútbol se ajustan para priorizar el bienestar integral: tiempos más cortos, canchas reducidas, zonas tranquilas y herramientas como audífonos para evitar sobreestimulación sensorial. Árbitros, entrenadores y organizadores reciben capacitación para brindar un acompañamiento empático y adecuado en todo momento.
El fútbol puede unir realidades, generar empatía y convertir las diferencias en una riqueza.
Liliana Zuluaga, presidenta de Fundación Prosperar Salud.Más allá de la competencia, la liga impulsa el desarrollo de habilidades emocionales y sociales, como concentración, trabajo en equipo y gestión emocional, fortaleciendo la autoestima y el bienestar de los participantes.
La iniciativa busca expandirse a otras ciudades y categorías, consolidando un modelo inclusivo que fusiona deporte, salud mental y comunidad para que cada vez más niños y jóvenes con neurodivergencia encuentren en el fútbol un espacio para crecer y desarrollarse plenamente.






