Estefano Gutiérrez / Para Notimercio
La cantante colombiana se ha consolidado como un ícono cultural y referente internacional gracias a su talento musical, su capacidad de reinventarse y su compromiso humanitario.
Shakira, la reconocida cantante colombiana, ha ejercido una gran influencia masiva con cualidades que trascienden la música, convirtiéndose en un ícono cultural latino y referente internacional, logrando tal nivel de reconocimiento que cualquier artista con grandes aspiraciones sabrá reconocerla e imitarla a fin de labrarse ese tan anhelado camino al éxito global dentro del no menos salvaje y competitivo mercado musical, es por ello que la carrera de
Shakira resulta tan peculiar e inspiradora para muchos, quienes ven en ella un foco de esperanza de dejar en alto a nuestra región con canciones que sobrepasan las fronteras de los idiomas puesto que la música no conoce de límites territoriales o banderas políticas, podríamos decir que la música es análoga a los gestos, no hace falta hablar el mismo idioma que tu interlocutor para entender un “si” o un “no” cuando éste mueve la cabeza en una dirección u otra; la música no está allí únicamente para transmitir con sus letras un mensaje en concreto, no importa de que parte del mundo escuches una tonada pegajosa, ese ritmo permanecerá en tu cabeza de manera permanente y lo estarás tarareando sin cansancio hasta que alguien se canse y te lo haga notar; sabes cuando la cadencia de notas que salen de un piano o violín llevan tus sentimientos cual corriente marina en una dirección u otra, y sin que tengas consciencia de ello te embargarás de felicidad o tristeza según sea el caso.
Es ahí que el nombre “Shakira” toma relevancia pues su voz no solo le ha cantado al amor, al desamor, a la vida o los sueños, ha sido parte de eventos de connotación global como lo fue la copa mundial de fútbol en Sudáfrica del año 2010, cuando lanzó su single: «Waka Waka (This Time for Africa)» en colaboración del grupo sudafricano Freshlyground a fin de convertirse en la canción oficial para dicha competición afirmando así su posición como estrella de talla global pues no cualquier artista, independientemente de su origen, lo ha logrado.
La carrera de la cantante colombiana no se limita a sus grandes logros artísticos, su humanismo permanece incólume pues su misión filantrópica ha sido igualmente relevante, llegando al punto de ser reconocida por organismos como las Naciones Unidas al haber impulsado fundaciones y proyectos sociales principalmente en favor de los niños demostrando un entendimiento profundo de la importancia de la niñez mundial. Shakira ha sabido reinventarse a lo largo de las décadas, sin perder esa frescura que la caracteriza y con esa sutil mezcla de sonidos y ritmos cada canción que lanza termina convirtiéndose en un hit global con millones de reproducciones en las distintas plataformas de streaming no sin mérito de su fiel legión de fans de todos los géneros, edades y locaciones.
Desde sus inicios con ritmos latinos y pop rock en español, hasta su incursión en el mercado anglosajón con álbumes como Laundry Service (2001), la barranquillera ha denotado una versatilidad envidiable digna de lo que significa ser una verdadera artista. Como previamente acotábamos, Shakira es la prueba viviente de que la música no conoce de límites ilusorios: basta un par de acordes para que una canción escrita en Barranquilla termine siendo el alma de una boda en Nueva York o el despertador de un estudiante en la mismísima China; mientras exista alguien dispuesto a escuchar, esa particular voz que cautivó al mundo entero seguirá siendo el puente que una continentes sin necesidad de pasaporte, recordándonos que, al final, todos bailamos el mismo ritmo de la vida.






