Abigail Cadena / Para Notimercio
En Ecuador, los tratamientos inyectables como Saxenda y Mounjaro están ganando popularidad como soluciones efectivas para el control del peso. Estos medicamentos, aprobados por la FDA, ayudan a reducir el apetito y mejorar el metabolismo. Sin embargo, es crucial combinarlos con hábitos saludables y asesoría médica para maximizar sus beneficios y garantizar un uso seguro.
El control de peso ha evolucionado. Ya no se trata únicamente de la estética, sino de la salud. En Ecuador, un alarmante 63,6% de los adultos presenta sobrepeso u obesidad. Esta realidad impulsa a muchas personas a buscar soluciones médicas efectivas. Los tratamientos inyectables como Saxenda y Mounjaro han cobrado protagonismo. Aunque aprobados por la FDA, su popularidad ha traído consigo una serie de mitos y desinformación.
En una charla exclusiva con NOTIMERCIO, el Dr. Carlos Blum, médico deportólogo y especialista en el manejo de pacientes con sobrepeso, comparte su perspectiva. Estos tratamientos no son nuevos, pero su uso ha crecido notablemente en Ecuador. Saxenda, por ejemplo, actúa sobre el sistema nervioso central, regulando el apetito y ayudando a controlar la ansiedad por comer. Mounjaro, por su parte, combina la acción de dos hormonas, lo que potencia su eficacia en la pérdida de peso.
Sin embargo, la desinformación es un gran obstáculo. Muchas personas creen que cualquiera puede usar estos tratamientos sin supervisión médica, o que son soluciones rápidas para perder peso. La realidad es que son herramientas clínicas que requieren un enfoque integral, que incluya nutrición y actividad física.
Los candidatos ideales para estos tratamientos son aquellos con obesidad o sobrepeso, especialmente si tienen condiciones asociadas como diabetes o hipertensión. Es crucial que quienes consideren estos tratamientos se informen adecuadamente y busquen la guía de un profesional. Las contraindicaciones son claras: mujeres embarazadas, en lactancia y personas con antecedentes de cáncer medular de tiroides deben evitar su uso.
La seguridad de estos tratamientos está respaldada por estudios clínicos. La FDA aprobó Saxenda y Mounjaro tras un exhaustivo proceso de investigación. Aunque algunos pacientes pueden experimentar efectos secundarios como náuseas o vómitos, estos suelen ser temporales. La supervisión médica es esencial para asegurar un uso seguro y efectivo.
La influencia de las redes sociales no puede subestimarse. La información errónea que circula puede llevar a las personas a buscar estos tratamientos en lugares inapropiados, lo que resulta en experiencias insatisfactorias. La clave está en un enfoque multidisciplinario, donde la medicación se combine con cambios en el estilo de vida.
El efecto rebote es otra preocupación común. Este fenómeno ocurre cuando se interrumpe un estilo de vida saludable. Para evitarlo, es fundamental que el tratamiento se complemente con una dieta equilibrada y ejercicio regular. Sin estos elementos, los resultados no se sostienen.
Para aquellos que están considerando estos tratamientos, el primer paso es acudir a un médico especializado. La medicación debe ser parte de un plan integral que incluya nutrición y actividad física. Además, es crucial asegurarse de que la medicación sea original y administrada correctamente.
Nuevos tratamientos están en camino, lo que promete ampliar las opciones disponibles para el manejo del sobrepeso y la obesidad en Ecuador. Con un enfoque responsable y bien informado, estos inyectables pueden marcar una diferencia significativa en la vida de muchas personas.





