
Edificios estratégicos del centro norte de la capital iniciaron este mes de abril la instalación de cristales fotovoltaicos transparentes, una tendencia tecnológica que permite generar energía limpia sin alterar la estética arquitectónica. Estos paneles, que funcionan como ventanas convencionales, capturan la energía solar para alimentar los sistemas internos de las edificaciones, reduciendo significativamente la dependencia de la red eléctrica tradicional.
Esta iniciativa posiciona a Quito como una ciudad a la vanguardia de la arquitectura sostenible en la región, promoviendo el uso de energías renovables en entornos urbanos densos. Los propietarios de estos inmuebles destacan que, además del beneficio ambiental, la inversión se traduce en ahorros económicos considerables a largo plazo, motivando a otros sectores a sumarse a la transición energética.





