Abigail Cadena / Para Notimercio
En Ambato, la Miss Universo 2025, Fátima Bosch, compartió su experiencia con el TDAH y el bullying, destacando la importancia de la empatía y el apoyo familiar para ayudar a los niños a enfrentar estos desafíos. Su mensaje resalta la necesidad de inclusión y aceptación en la sociedad.
El 15 de febrero de 2026, la Miss Universo 2025, Fátima Bosch, participó en un conversatorio en Ambato, Ecuador, en el marco de la Fiesta de la Fruta y de las Flores. Este evento, organizado por empresarios locales y diversas instituciones, se llevó a cabo en el Ágora del Gobierno Provincial de Tungurahua. A pesar de sufrir mal de altura, Fátima Bosch llegó al evento, donde se esperaba su presencia como un símbolo de empoderamiento y belleza.
El conversatorio, programado para las 18:30, tuvo un retraso debido a la salud de la reina. Sin embargo, su llegada fue bien recibida por un público entusiasta. Al notar que un grupo de personas esperaba afuera del auditorio, Fátima decidió salir para invitarlos a entrar. Este gesto de inclusión marcó el inicio de un conversatorio que se centró en la conexión con el público.
Durante la hora de conversación, Fátima Bosch respondió preguntas de los asistentes, abordando temas de superación y resiliencia. Un momento destacado ocurrió cuando una niña de 10 años, llamada Amelia, habló sobre su experiencia con el acoso escolar relacionado con su diagnóstico de TDAH. Fátima escuchó atentamente y ofreció palabras de apoyo, enfatizando que «no hay nada malo en ti» y que cada persona tiene su propio valor. Este intercambio generó una respuesta emocional en el auditorio, donde muchos se sintieron identificados con la situación de la niña.
El bullying hacia niños con TDAH y otros trastornos neurodivergentes es un fenómeno común. Los niños que sufren de bullying a menudo actúan desde la incomprensión y el miedo a lo diferente. La falta de información y la escasa sensibilización sobre las condiciones como el TDAH pueden llevar a que algunos niños perciban a sus compañeros como «extraños» o «problemáticos». Esto resulta en burlas y exclusión, afectando la autoestima y el bienestar emocional de quienes sufren estas situaciones.
Fátima Bosch, quien ha sido diagnosticada con TDAH y dislexia, utilizó el espacio para normalizar y visibilizar la conversación sobre salud mental. Su mensaje se centró en la necesidad de empatía y comprensión hacia aquellos que enfrentan desafíos similares. Al compartir su propia historia, Fátima subrayó que el éxito es posible a pesar de las dificultades, y que cada persona tiene habilidades únicas que deben ser reconocidas y valoradas.
El conversatorio también incluyó reflexiones sobre la sororidad y el apoyo entre mujeres. Fátima enfatizó la importancia de crear un espacio donde todas puedan brillar, dejando de lado la competencia. Su mensaje se centró en la creación de un entorno más comprensivo y solidario.
Este evento en Ambato no solo sirvió como un espacio de celebración, sino también como un recordatorio de la importancia de la inclusión y el apoyo a las personas con trastornos como el TDAH. Para los padres, es fundamental brindar apoyo a sus hijos y fomentar un ambiente de amor y comprensión. La educación sobre estas condiciones puede ayudar a crear una cultura de respeto y aceptación en las escuelas y comunidades. Alentar a los niños a ser amables y empáticos con sus compañeros, sin importar sus diferencias, contribuye a construir un futuro más inclusivo y solidario.
La experiencia de Fátima Bosch resonó en el público, mostrando que el amor y la aceptación son esenciales para superar las adversidades. A quienes sufren de este trastorno y a sus familias, se les recuerda que no están solos. Con apoyo y comprensión, es posible enfrentar los desafíos y descubrir el valor que reside en cada uno.





