Los envíos a la región aumentaron 16,6% entre enero y agosto de 2026. Turquía y Arabia Saudita ganaron peso como puntos de entrada, mientras varios mercados del Golfo redujeron sus compras y los fletes se encarecieron.
El banano ecuatoriano ganó terreno en Medio Oriente durante los primeros ocho meses de 2026, aunque detrás del crecimiento aparecen rutas más largas, mayores costos logísticos y una concentración cada vez mayor de los envíos en pocos mercados.
Entre enero y agosto, la región recibió 43,90 millones de cajas de banano ecuatoriano, un aumento de 16,6% frente al mismo período de 2025. Medio Oriente representó el 15,55% de las exportaciones totales del país, según datos difundidos por la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano del Ecuador (Acorbanec).
En el mismo período, Ecuador exportó 282,27 millones de cajas de banano a todos sus destinos, 9,64% más que un año antes. El crecimiento general estuvo favorecido, entre otros factores, por una menor oferta de competidores afectados por problemas climáticos y fitosanitarios.
Turquía y Arabia Saudita ganan protagonismo
El crecimiento regional no fue uniforme. Turquía recibió 20,74 millones de cajas, 55,5% más que en 2025, mientras Arabia Saudita alcanzó 16,25 millones, con un incremento de 38,9%. Ambos países se han convertido en puntos de entrada para abastecer a otros mercados de la zona.
Parte de la fruta que llega a Turquía continúa posteriormente hacia destinos como Iraq y Siria. En el caso saudí, los envíos que ingresan por Yeda pueden seguir por vía terrestre hacia Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Catar y Omán.
Esta dinámica permite sostener el comercio regional, pero también muestra que el crecimiento de las importaciones registradas en Turquía y Arabia Saudita no equivale necesariamente a un aumento del consumo interno en esos dos países.
Más crecimiento regional, pero menos compras en varios mercados
Mientras Turquía y Arabia Saudita aumentaron con fuerza sus compras, otros destinos redujeron significativamente los ingresos de fruta ecuatoriana.
Iraq dejó de registrar compras en el período analizado, mientras Kuwait redujo sus importaciones en 67,9%, Catar en 67,6% y Emiratos Árabes Unidos en 34,2%. El resultado muestra una región con comportamientos muy distintos entre mercados.
Ese contraste es relevante porque el crecimiento de 16,6% de Medio Oriente se explica en buena medida por el aumento registrado en dos grandes puntos de entrada, más que por una expansión homogénea en toda la región.
Ormuz eleva costos y obliga a modificar rutas
El conflicto alrededor del estrecho de Ormuz ha complicado el transporte marítimo hacia varios destinos del Golfo. Las empresas exportadoras han debido adaptar itinerarios, asumir mayores costos de seguros y enfrentar tiempos de tránsito más largos.
En Arabia Saudita, el encarecimiento del transporte puede alcanzar hasta USD 3.000 adicionales por contenedor, de acuerdo con los reportes del sector. Cada día extra de viaje representa además un riesgo para una fruta perecible que debe llegar a destino dentro de condiciones específicas de maduración y calidad.
Las complicaciones logísticas no son nuevas en 2026. Durante los primeros meses del año, Acorbanec ya reportaba afectaciones en Medio Oriente por el conflicto regional, aunque algunos mercados mantenían una demanda suficiente para sostener el crecimiento de las exportaciones ecuatorianas.
Ecuador aprovecha una menor oferta internacional
El desempeño del banano ecuatoriano ocurre también en un contexto de menor producción en varios países competidores de Centroamérica y Asia.
Problemas climáticos, inundaciones y enfermedades en plantaciones redujeron parte de la oferta internacional durante 2026, lo que abrió espacio para que Ecuador abastezca mercados que enfrentaban menor disponibilidad de fruta.
El reto ahora es sostener ese crecimiento en un escenario en el que Medio Oriente sigue siendo atractivo, pero exige mayor capacidad para reorganizar rutas, absorber costos logísticos y garantizar que el producto llegue en condiciones adecuadas.


