El desastre dejó cinco personas desaparecidas y destruyó viviendas y puentes en Gorkha. Las autoridades destacan que las alertas permitieron reducir el impacto sobre la población.
Una avalancha de hielo a más de 6.000 metros de altura desencadenó la inundación que golpeó el domingo 11 de octubre a la región de Gorkha, en Nepal. Así lo determinó un informe de la autoridad nacional de gestión de desastres, difundido este miércoles, que revisó la explicación inicial de un deslizamiento de tierra.
La crecida del río Budhi Gandaki arrastró lodo y escombros por las comunidades de su ribera. Los equipos de rescate buscaban a cinco personas desaparecidas, mientras el balance reportaba más de 200 viviendas y cinco puentes destruidos.
Alertas ayudaron a reducir las víctimas
Dharam Raj Uprety, responsable de la entidad de gestión de desastres, señaló que el fenómeno presentó similitudes con la catástrofe ocurrida en agosto. Sin embargo, sostuvo que esta vez fue posible advertir a la población con anticipación, lo que permitió reducir el número de víctimas.
Las operaciones movilizaron a personal de seguridad y helicópteros del Ejército nepalí para apoyar la búsqueda y el rescate en las zonas afectadas. La destrucción de puentes complicó las conexiones entre localidades.
Piden reforzar la vigilancia en las montañas
El informe subraya la necesidad de mejorar el monitoreo y los sistemas de alerta temprana en las regiones montañosas de Nepal, ante la recurrencia de estos eventos. La detección oportuna busca dar más tiempo a las comunidades para alejarse de los cauces amenazados.


