Güitig, el agua mineral naturalmente carbonatada que nace en las profundidades volcánicas de Machachi, ha sumado tres nuevos e importantes reconocimientos internacionales en lo que va del año. Estas distinciones consolidan una destacada trayectoria de más de treinta premios globales que avalan la pureza, naturalidad y excelencia de un producto cuyas burbujas son únicas en el mundo. El origen auténtico de la marca, proveniente del corazón de los Andes ecuatorianos, continúa posicionando el nombre del país en la élite global de las aguas finas dentro de un mercado exigente que sabe distinguir lo verdaderamente natural.
Entre los galardones obtenidos por la marca destaca la Medalla de Oro otorgada por Monde Selection, uno de los institutos de calidad más antiguos y prestigiosos del mundo con sede en Bélgica, el cual evalúa los productos bajo los más estrictos estándares internacionales. A este logro se añade el galardón de plata en los Taste Awards de la Fine Waters Society dentro de la categoría de agua naturalmente carbonatada. Esta prestigiosa organización internacional reúne a más de doscientos cincuenta sommeliers y expertos de la industria, quienes analizan con rigor técnico atributos fundamentales como el origen geográfico, la composición mineral única y el perfil sensorial de las muestras.
De igual manera, la marca recibió la máxima calificación de tres estrellas en el Superior Taste Award, entregado por el International Taste Institute en Bruselas. Esta distinción de sabor, catalogada como una de las más influyentes a nivel mundial, se reserva únicamente para aquellos productos excepcionales que alcanzan una puntuación sobresaliente de entre el noventa y el cien por ciento en sus respectivas categorías. Gert Stepan, director de aguas para Sudamérica de Beliv, señaló que las burbujas naturales de la marca son la expresión de un origen irrepetible, y que cada reconocimiento valida la consistencia de un atributo excepcional, reafirmando el valor de lo que nace de forma natural en el territorio ecuatoriano.
Estos tres nuevos hitos reafirman el valor de un producto que no se fabrica ni se puede replicar artificialmente. La combinación de factores geológicos únicos en la zona del Cotopaxi da como resultado un agua con identidad propia que destaca de manera independiente en los certámenes de cata más importantes del planeta. De esta forma, la marca ratifica su posicionamiento internacional bajo la premisa de que su excelencia radica en su propia esencia, demostrando en los escenarios globales de la alta gastronomía que lo real siempre se nota.






