Cada 4 de marzo se celebra el Día Internacional de Concienciación sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH). Este día tiene el objetivo de crear conciencia sobre el virus y las medidas que se pueden tomar para prevenir los diferentes tipos de cáncer que ocasiona.
Impacto en la salud
La mayoría de las personas sexualmente activas pueden contraer el VPH en algún momento de su vida, generalmente sin presentar síntomas. En la mayor parte de los casos, el sistema inmunitario controla esta infección y la elimina en uno o dos años. Sin embargo, cuando la infección persiste y está causada por determinados tipos oncogénicos del VPH más agresivos, puede dar lugar a la aparición de células anormales que, con el tiempo, pueden evolucionar hacia un cáncer. Al respecto, cabe mencionar que el VPH es la principal causa del cáncer de cuello uterino (CCU).
En Ecuador, durante el año 2022 se detectaron 1,792 nuevos casos de cáncer de cuello uterino, y se registraron 939 muertes asociadas a esta enfermedad. Esto significa que más de 2 mujeres al día perdieron su vida a causa de esta enfermedad solo en dicho año.
Síntomas frecuentes
La infección por VPH suele no presentar señales visibles, lo que hace que muchas personas no sepan que lo portan. Precisamente por esta ausencia de síntomas, los controles periódicos resultan fundamentales para identificar cualquier cambio a tiempo. Cuando aparecen manifestaciones clínicas, estas suelen agruparse en dos categorías:
- Infección por VPH de riesgo bajo: puede causar verrugas en los genitales, el ano o alrededor de estas zonas.
- Infección por VPH de riesgo alto: generalmente no presenta síntomas. Sin embargo, cuando la infección persiste durante varios años, puede generar lesiones precancerosas y distintos tipos de cáncer, cuyos síntomas incluyen bultos o verrugas, sangrado y dolor, dependiendo del sitio afectado.
Medidas de protección
La ausencia de síntomas no significa ausencia de riesgo; por eso, actuar de forma anticipada resulta esencial. Implementar acciones tempranas y realizar controles periódicos ayuda a disminuir la probabilidad de transmisión y de infección.
En este marco, la inmunización figura entre las estrategias de protección más efectivas, asociándose a una reducción cercana al 90% de los cánceres originados por esta infección y a una menor probabilidad de transmisión.
La detección temprana es otro pilar fundamental para reducir las complicaciones asociadas al VPH. Los exámenes de control permiten identificar cambios celulares antes de que aparezcan síntomas, lo que facilita un tratamiento más oportuno y efectivo. Entre las principales pruebas se encuentran: el tamizaje para la prueba del VPH, que detecta la presencia de tipos de riesgo alto; la prueba de Papanicolaou, que identifica alteraciones celulares causadas por el virus y la prueba conjunta de Papanicolaou y VPH, utilizada para evaluar ambos aspectos al mismo tiempo.
En Ecuador, el Ministerio de Salud Pública (MSP) trabaja en la implementación de la iniciativa mundial de la OMS “Estrategia 90-70-90 para la eliminación de CCU”, que propone el 90% de las niñas totalmente vacunadas contra el VPH antes de cumplir los 15 años; el 70% de las mujeres examinadas mediante una prueba de alta precisión antes de los 35 años y una vez más antes de los 45 años y el 90% de las mujeres diagnosticadas con lesiones precancerosas o cáncer del cuello uterino reciban tratamiento.
En este Día Internacional de Concienciación sobre el VPH, se renueva la oportunidad de impulsar una conversación abierta sobre esta infección, sus impactos y las formas más efectivas de reducir sus riesgos. Fortalecer la educación, fomentar los mecanismos de protección, tratamientos y detección temprana son pasos esenciales para prevenir y proteger la salud de miles de personas.





