Ana Lucía Carrión Silva / Psicóloga Clínica y Forense para Notimercio
La maternidad en la era digital enfrenta nuevos desafíos marcados por la tecnología, la hiperconectividad y los cambios en la comunicación entre madres e hijos. Este texto reflexiona sobre la necesidad de adaptarse, acompañar y construir vínculos mas fuertes.
Ser madre en el mundo actual genera un enfrentamiento muy diferente al que vivíamos en años y generaciones pasadas. El modelo de crianza ya no se realiza en espacios físicos, ahora miramos el entorno digital como la evolución primaria a nuestro entorno. Las madres actuales no solo estamos impartiendo contención emocional a nuestros hijos, ahora tenemos que asumir que ellos saben mucho más que nosotros incluso siendo muy pequeños generando asombro del dónde pudieron haberlo aprendido.
Uno de los desafíos más inherentes es la brecha que existe entre madres e hijos. En muchos casos, los niños y adolescentes manejan con ligereza los dispositivos, plataformas, aplicaciones, generando inseguridad en las madres que por algún motivo no desean experimentar a profundidad el mundo virtual.
Sin embargo, este tema no siempre tiene que tornarse necesariamente negativo. Podría ser una excelente fortaleza para mejorar el vínculo entre madres e hijos, mejorando la comunicación asertiva y construir un espacio cálido de aprendizaje mutuo. Las madres que se dan la oportunidad de aprender de sus hijos no pierden autoridad, sino que incrementan confianza, cercanía, empatía los cuales son fundamentales en la crianza.
Aun así, el mundo digital también podría exponer a riesgos los mismos que podrían preocupar a las madres: el ciberacoso, el acceso a contenido inapropiado, la mala utilización de redes sociales, y sobre todo la dependencia a los dispositivos electrónicos. Frente a esto las madres se ven en la necesidad de establecer normas y límites, supervisar la utilización de la tecnología y educar de manera responsable el consumo de la virtualidad incluso cuando ellas están en proceso de adaptación a este vínculo.
Ser madre en tiempos digitales implica una ambivalencia entre el control y la confianza a nuestros hijos. No solo se tiene que manejar en el restringir, sino en el acompañar, enseñar, y dialogar para que los hijos puedas confiar y así puedan navegar de forma consciente y segura en la esfera virtual.
En esta conceptualización, la maternidad se redefine como un proceso donde la autoridad no solo está enfocada netamente en el conocimiento, sino también en la escucha, la adaptación y la empatía. Las madres en la actualidad enfrentan un reto muy grande: el criar a hijos en un mundo que cambia constante y rápidamente, pero también tienen la maravillosa oportunidad de construir relaciones cercanas, resilientes y amorosas con sus hijos.






