El Inamhi advirtió sobre sensaciones térmicas que han alcanzado los 40 grados en varias zonas de la costa, debido a condiciones atmosféricas inusuales que afectan a la región. El calor sofocante ha alterado la rutina diaria de miles de ciudadanos, quienes buscan formas de hidratarse y protegerse de las altas temperaturas que se han mantenido persistentes durante las últimas horas.
Las autoridades de salud han emitido recomendaciones urgentes para evitar golpes de calor, especialmente en niños y adultos mayores, instando a la población a limitar las actividades al aire libre durante las horas de mayor intensidad solar. Este fenómeno climático resalta la variabilidad de las condiciones actuales y la necesidad de estar preparados ante eventos meteorológicos extremos que impactan directamente en el bienestar de la población.
Especialistas en meteorología explican que este incremento anómalo en la sensación térmica responde a una combinación de factores atmosféricos, entre los que destacan el ingreso de masas de aire cálido y húmedo provenientes del norte, junto con una disminución significativa de la nubosidad que permite una incidencia directa y prolongada de la radiación ultravioleta sobre la superficie terrestre.
Esta configuración climática, sumada a la escasa velocidad del viento en las zonas urbanas de la costa, genera un efecto de retención de calor que impide la refrigeración natural del entorno, elevando los índices de humedad relativa y provocando que la percepción del calor sea considerablemente superior a la temperatura registrada en los termómetros. Ante este escenario de variabilidad climática extrema, los expertos enfatizan la importancia de monitorear los sistemas de ventilación y el consumo hídrico, ya que la persistencia de estas condiciones durante varios días consecutivos incrementa el riesgo de estrés térmico y descompensaciones físicas en la población más vulnerable.





