En Ecuador, los siniestros viales no solo representan una grave amenaza para la vida y la salud de los ciudadanos, sino que también ejercen una presión significativa sobre el sistema sanitario del país. En el marco del Mes Mundial de la Salud, organizaciones de la sociedad civil que trabajan en seguridad vial hacen un llamado urgente para reconocer esta problemática como una prioridad de salud pública.
Según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP), el 25% de las atenciones médicas registradas hasta enero de 2026 se deben a siniestros de tránsito, colocándolos como la segunda causa de atención en la red pública de salud, solo detrás de los eventos clínicos. En 2025, estas atenciones representaron el 26% del total.
La atención médica a víctimas de siniestros viales implica un costo aproximado de USD 280 millones anuales para el Estado ecuatoriano. De este total, USD 201 millones se destinan a atención médica, mientras que USD 61 millones se utilizan para compensaciones y pensiones, y USD 18 millones para costos administrativos.
Lejos de ser un tema que parecería solo de movilidad, los siniestros viales se han convertido en un problema crítico de salud pública que compromete la sostenibilidad del sistema sanitario nacional.
Gladys Meléndez, vocera de la Coalición Movilidad Segura. La siniestralidad vial no solo afecta a los involucrados en los accidentes, sino que también impacta a hospitales, personal médico y servicios de emergencia.
Los datos indican que en 2025 se registraron 20.346 siniestros viales, resultando en 17.932 lesionados y 2.354 fallecidos. Las provincias más afectadas, como Pichincha, Guayas y Santo Domingo, concentran el 90,05% de los siniestros, lo que evidencia la necesidad de intervenciones focalizadas.
Invertir en seguridad vial es también invertir en salud. Reducir los siniestros significa salvar vidas y evitar lesiones graves.
Meléndez. La información recopilada hasta enero de 2026 muestra que las principales concentraciones de atenciones médicas se registran en Quito, Guayaquil y otras provincias con alta recurrencia de estos incidentes.
En este Mes Mundial de la Salud, es fundamental que la seguridad vial sea tratada como una prioridad de salud pública. Las acciones integrales de prevención, control y educación son esenciales para reducir la carga que los siniestros viales representan para el sistema de salud ecuatoriano.





