Amar a Quito es amar su historia: Cantuña, el constructor de San Francisco que volvió en 2025

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Cantuña vuelve al 2025 gracias a la Inteligencia Artificial

Gabriela Astudillo / Para Notimercio

¿Sabías que para hablar de Quito no basta con mirar sus calles adoquinadas o admirar sus iglesias coloniales? Hay que escuchar las voces que nos llegan desde las leyendas. Una de ellas es la de Cantuña y para celebrar los dos años de Notimercio, lo hemos traído de vuelta con ayuda de la inteligencia artificial.

Hoy, entre humor y nostalgia, nos relata su propia historia y cómo ve a la capital en pleno 2025.

La historia es simple, pero poderosa: a Cantuña le encomendaron levantar el atrio de la iglesia de San Francisco en tiempo récord. Como el plazo era imposible, aceptó la ayuda de los diablillos a cambio de su alma. Pero con astucia, dejó un ladrillo sin colocar. Al no estar la obra terminada al amanecer, el pacto quedó roto. El diablo perdió, y Cantuña ganó su salvación.Hoy, siglos después, gracias a la IA vamos a recrear su historia a través de la magia del video generativo para que nuevas generaciones vivan nuestro rico y hermoso legado cultural.

Lo imaginamos como un hombre mestizo de unos 35 años, delgado, con su poncho colorido y mirada intensa, caminando por las calles adoquinadas del Centro Histórico. Entre risas, asegura:“Yo solo quería terminar mi trabajo, pero miren en lo que me metí. Hasta ahora vienen turistas de todo el mundo a preguntar por mi ladrillo perdido”.

La historia de Cantuña recreado con inteligencia artificial

Un fenómeno intergeneracional Recuerdo cómo mis padres me contaban la historia de Cantuña como si hubiera ocurrido la semana pasada. Y ahora, en 2025, ver a jóvenes grabando TikToks frente a San Francisco me confirma que las leyendas no mueren, solo cambian de formato.

Es como si el mismo Cantuña hubiera dado un salto en el tiempo para vigilar que su iglesia siga intacta.Quito visto por CantuñaSi algo me gusta de Quito es su arquitectura antigua. Cada piedra guarda un secreto, cada balcón parece un suspiro congelado. Cantuña lo resume mejor:“He visto levantar edificios de vidrio y acero, pero créeme, nada se compara con la fuerza y el alma de estas piedras que pusimos con nuestras manos”.

Hoy, las nuevas generaciones conocen su historia en libros digitales, animaciones en YouTube o hasta en recreaciones con IA. Y lo mejor es que, aunque cambien las plataformas, el mensaje se mantiene: Quito tiene un legado que debemos cuidar.Al final, la voz de Cantuña resuena como consejo y advertencia:“No olviden de dónde vienen.

Si cuidan sus historias, Quito nunca perderá su esencia. Y si un día me encuentran por ahí, invítenme un canelazo, que yo les cuento más secretos de la construcción de San Francisco”. La moraleja de la historia es clara: con ingenio, los ecuatorianos podemos superar cualquier reto. En tiempos de inseguridad y miedo, vale la pena recordar que lo que nos une como país es la creatividad, la fe y el amor por nuestra historia.

Y tú, ¿qué escena recuerdas más?¿La astucia de Cantuña frente al diablo?¿O la majestuosidad de San Francisco iluminada al amanecer?Yo todavía sonrío al imaginar a los diablillos buscando ese último ladrillo que nunca apareció.Feliz aniversario, Notimercio. Dos años contando historias que nos acercan y celebrando lo que amamos de Quito.

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