El intérprete británico falleció a los 86 años. Su trayectoria pasó del teatro de Shakespeare a dos de los personajes más reconocidos de la ciencia ficción en el cine y la televisión.
Patrick Stewart, el actor británico que conquistó a distintas generaciones como el capitán Jean-Luc Picard en Star Trek: The Next Generation y el profesor Charles Xavier en las películas de X-Men, murió el miércoles 28 de octubre de 2026 en Los Ángeles, a los 86 años. La noticia se conoció este jueves, mediante un comunicado de su portavoz que fue recogido por agencias internacionales.
La trayectoria de Stewart abarcó más de seis décadas y estuvo marcada por una particular combinación: la formación rigurosa del teatro clásico y la capacidad de convertir personajes de universos fantásticos en figuras reconocibles por su inteligencia, autoridad y humanidad. Antes de alcanzar la fama internacional en la pantalla, el actor construyó una parte fundamental de su carrera sobre los escenarios británicos.
Del teatro de Shakespeare a la televisión
Nacido el 13 de julio de 1940 en Mirfield, Yorkshire, Inglaterra, Stewart se acercó a la interpretación durante su adolescencia, cuando descubrió el teatro de William Shakespeare. Su formación y su trabajo escénico lo llevaron a incorporarse a la Royal Shakespeare Company en 1966, donde participó en producciones del repertorio clásico y compartió una etapa importante de su vida artística con algunos de los nombres destacados del teatro británico.
Durante años interpretó personajes de Shakespeare y otras obras del repertorio teatral. Esa experiencia le dio una base interpretativa que más tarde trasladaría a la televisión y al cine. Su reconocimiento internacional, sin embargo, llegó cuando ya había superado los 40 años, una etapa en la que asumió un papel que terminaría acompañándolo durante buena parte de su vida profesional.
Jean-Luc Picard, el capitán que marcó una generación
En 1987, Stewart comenzó a interpretar al capitán Jean-Luc Picard en Star Trek: The Next Generation. La serie, ambientada en el universo de exploración espacial creado por la franquicia, presentó a un comandante que privilegiaba el diálogo, el conocimiento y la diplomacia frente a la fuerza. Stewart aportó al personaje una presencia serena y una autoridad que lo distinguieron dentro de la saga.
La producción se mantuvo durante siete temporadas, hasta 1994, y consolidó al actor como una figura de alcance mundial. Stewart volvió a interpretar a Picard en películas de la franquicia y, décadas después, retomó el personaje en Star Trek: Picard, cuya historia permitió reencontrar al comandante en otra etapa de su vida.
El profesor X y una nueva generación de espectadores
En 2000, Stewart sumó otro personaje decisivo a su carrera con Charles Xavier, conocido como el profesor X, en X-Men. El líder de los mutantes, que defendía la convivencia entre humanos y mutantes pese a la discriminación y los conflictos, se convirtió en otro de los papeles más reconocibles del actor.
La interpretación de Xavier lo acercó a una nueva generación de espectadores y extendió su presencia en el cine de superhéroes. Su personaje también abrió una relación artística muy recordada con Ian McKellen, quien interpretó a Magneto, su principal contrapunto en la historia. Aunque ambos actores encarnaban posiciones enfrentadas dentro de la ficción, fuera de la pantalla desarrollaron una amistad que trascendió las películas.
Una carrera que nunca dejó el escenario
El éxito en la televisión y el cine no desplazó el trabajo teatral de Stewart. A lo largo de su carrera regresó al repertorio clásico y participó en montajes de autores como Samuel Beckett y Harold Pinter. Su interpretación de Macbeth, en una producción dirigida por Rupert Goold que llegó a Broadway en 2008, le valió una nominación al premio Tony.
En 2010, la reina Isabel II lo nombró caballero por sus servicios a la interpretación. El reconocimiento reflejó una trayectoria que no se limitó a las franquicias comerciales: Stewart mantuvo una relación constante con el teatro y con las obras que habían definido sus primeros años como actor.
Su vida fuera de la actuación
Stewart también dedicó parte de su actividad pública a causas humanitarias. Fue embajador del International Rescue Committee, organización que trabaja con personas afectadas por conflictos y crisis, y apoyó a Refuge, entidad británica dedicada a la atención de víctimas de violencia doméstica. Su compromiso estuvo relacionado, en parte, con las experiencias de violencia familiar que contó públicamente sobre su infancia.
La noticia de su fallecimiento fue acompañada por información de su portavoz sobre su experiencia reciente con la enfermedad de Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy. Estos detalles fueron comunicados públicamente por su entorno y recogidos por las agencias internacionales.
Para millones de espectadores, Stewart permanecerá ligado a Picard y al profesor X. Su carrera, sin embargo, deja una historia más amplia: la de un intérprete que pasó del teatro clásico a la cultura popular global sin abandonar los escenarios que dieron forma a su oficio.


