La actriz protagoniza una campaña para la plataforma de apuestas deportivas Novig en la que aparece desnuda o semidesnuda utilizando implementos deportivos. Varias atletas cuestionaron que la publicidad convierta el cuerpo femenino en el centro de una campaña sobre deporte.
La actriz estadounidense Sydney Sweeney vuelve a estar en el centro de una polémica publicitaria. Esta vez, su aparición en un anuncio de la plataforma de apuestas deportivas Novig ha provocado críticas de reconocidas deportistas, quienes consideran que la campaña refuerza la sexualización de las mujeres vinculadas al deporte.
El comercial, difundido en septiembre de 2026, tiene una duración de menos de un minuto y muestra a Sweeney utilizando diferentes implementos deportivos —como balones, guantes de boxeo, raquetas y accesorios de varias disciplinas— mientras aparece desnuda o con muy poca ropa.
La campaña busca transmitir la idea de que Novig está enfocada exclusivamente en el deporte y no en otros mercados de predicción. Sweeney, además de protagonizar el anuncio, mantiene una relación empresarial con la plataforma como socia estratégica y accionista.
Deportistas cuestionan el mensaje
La publicidad generó rápidamente reacciones entre atletas de alto nivel. Una de las críticas más contundentes llegó de la nadadora australiana Ariarne Titmus, cuatro veces campeona olímpica, quien manifestó su indignación por considerar que la campaña reduce el deporte femenino a una representación sexualizada.
Titmus cuestionó que, después de décadas de lucha por el reconocimiento de las mujeres deportistas, todavía se utilice el cuerpo femenino como recurso para captar atención y vender productos o servicios.
A sus críticas se sumaron otras deportistas, entre ellas la gimnasta estadounidense Gracie Kramer, quien publicó imágenes de mujeres compitiendo y entrenando para contrastarlas con la representación de Sweeney en el anuncio. El mensaje fue replicado por atletas de distintas disciplinas.
La velocista británica Amy Hunt también se pronunció y cuestionó la imagen que transmite la campaña. Para las deportistas que han participado en el debate, el problema no está únicamente en que Sweeney aparezca desnuda, sino en utilizar esa representación para vender una plataforma relacionada con el deporte.
¿Qué responde Sydney Sweeney?
Ante las críticas, Sweeney respondió a través de sus redes sociales compartiendo imágenes de deportistas hombres y mujeres que han posado desnudos para publicaciones como ESPN The Body Issue.
Con esta respuesta, la actriz buscó contextualizar su decisión dentro de una tradición en la que atletas profesionales han utilizado su cuerpo como parte de producciones editoriales y campañas relacionadas con el deporte.
Sin embargo, la comparación también generó debate. Algunas de las críticas señalan que existe una diferencia entre una producción editorial centrada en mostrar el cuerpo y el rendimiento de atletas y una campaña comercial cuyo objetivo es promocionar una plataforma de apuestas deportivas.
Una campaña diseñada para generar conversación
Más allá de la controversia, la campaña consiguió exactamente uno de los objetivos más buscados en la publicidad actual: generar conversación y convertirse en contenido viral.
El anuncio rápidamente circuló por redes sociales y medios internacionales, mientras que Novig, una plataforma relativamente nueva, consiguió una enorme exposición a partir de la polémica. Analistas y medios han señalado que Sweeney ha convertido este tipo de campañas provocadoras en una parte importante de su estrategia de visibilidad pública.
La actriz ya había protagonizado anteriormente campañas publicitarias que generaron controversia. Por ello, su nueva colaboración vuelve a abrir una discusión sobre los límites de la publicidad, el uso de la sexualidad para captar atención y la manera en que se representa a las mujeres en industrias tradicionalmente dominadas por los hombres.
El debate va más allá de Sydney Sweeney
La polémica también plantea una pregunta sobre la forma en que la publicidad representa al deporte femenino. Mientras las atletas buscan que sus resultados, preparación, disciplina y talento tengan mayor visibilidad, algunas consideran que campañas como esta vuelven a colocar el cuerpo femenino por encima de sus capacidades deportivas.
Al mismo tiempo, existe otra posición: que una mujer adulta tiene derecho a decidir cómo mostrar su cuerpo y participar voluntariamente en una campaña publicitaria, incluso cuando la propuesta utilice elementos provocadores.
El debate, por tanto, no se limita a si el anuncio es apropiado o no. También enfrenta dos conceptos que continúan generando discusión: la autonomía sobre el propio cuerpo y la responsabilidad de la publicidad al construir imaginarios sobre las mujeres y el deporte.
Por ahora, la campaña de Novig continúa circulando y la discusión sobre sexualización, libertad de expresión, marketing y representación femenina sigue creciendo en redes sociales.


