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Los tesoros de ‘El diablo viste a la moda 2’ salen a subasta y conquistan a los coleccionistas

July Ruiz
5 Min Read
Prendas y accesorios utilizados en The Devil Wears Prada 2 son exhibidos en Nueva York antes de su subasta benéfica, que reúne piezas de lujo vinculadas con la película.

Vestidos, zapatos, bolsos, joyas y experiencias vinculadas con la película forman parte de una subasta de Christie’s que busca recaudar fondos para organizaciones relacionadas con el periodismo y la moda.

Los fanáticos de ‘El diablo viste a la moda’ tienen ahora la oportunidad de acercarse a algunos de los objetos que marcaron la segunda película de la saga. Christie’s puso a la venta una selección de prendas, accesorios y experiencias utilizados durante la producción de ‘The Devil Wears Prada 2’, estrenada en mayo de 2026.

La subasta, que se desarrolla de manera digital entre el 1 y el 15 de septiembre, reúne alrededor de una treintena de artículos y experiencias. Entre ellos aparecen piezas utilizadas por Anne Hathaway, Meryl Streep, Emily Blunt y otros integrantes del elenco.

De la pantalla a las vitrinas de los coleccionistas

Uno de los objetos que más atención genera es el vestido ‘Niki’ de Gabriela Hearst, utilizado por Anne Hathaway en su papel de Andy Sachs. También está disponible la llamativa chaqueta con borlas de Dries Van Noten que luce Meryl Streep como Miranda Priestly.

La pieza de Dries Van Noten pertenece a la colección otoño-invierno 2025 y tiene una estimación de entre 4.000 y 6.000 dólares, según Christie’s.

La oferta también incluye un vestido negro de plumas de Bad Binch TongTong utilizado por Lady Gaga para el videoclip de ‘Runway’, canción que forma parte de la banda sonora de la película. A estos objetos se suman prendas, zapatos, bolsos y joyería que aparecen en diferentes momentos de la producción.

Más que ropa: experiencias vinculadas con la película

La propuesta de Christie’s va más allá de las prendas. Entre los lotes aparecen alrededor de 30 artículos y experiencias, incluida la posibilidad de recibir una consulta con la diseñadora de vestuario Molly Rogers y una experiencia relacionada con la Semana de la Moda de París.

También se ofrece un conjunto de tres piezas de lana de Dolce & Gabbana, creado para Stanley Tucci, que incluye traje, zapatos y una bufanda de seda con estampado de leopardo. Su estimación inicial se ubicó entre 2.000 y 3.000 dólares.

Una subasta con fines benéficos

La iniciativa fue concebida y respaldada por Meryl Streep, quien buscó que la venta tuviera además un propósito benéfico. Los recursos están destinados al Committee to Protect Journalists (CPJ) y al Council of Fashion Designers of America (CFDA), dos organizaciones relacionadas con los grandes temas que atraviesan la película: el periodismo y la moda.

La productora Wendy Finerman también ha destacado que la cinta reivindica al periodismo como profesión y a la moda como una expresión artística, dos ámbitos que ahora se encuentran representados en los objetos que llegan a la subasta.

La cultura pop como puerta al coleccionismo

Para Christie’s, el interés de estas piezas demuestra cómo la cultura popular puede acercar a nuevas generaciones al mundo de las subastas.

Rachel Koffsky Parker, responsable internacional de bolsos y accesorios de Christie’s, señaló que entre un tercio y la mitad de los postores y compradores de sus ventas son nuevos clientes. Muchos pertenecen a la Generación Z o a la generación millennial.

La casa de subastas considera que los objetos vinculados con películas, series, música y otros fenómenos de la cultura pop funcionan como una puerta de entrada para personas que anteriormente no tenían relación con el coleccionismo tradicional.

El lujo también entra en escena

La exposición coincide con la Semana de la Moda de Nueva York y reúne además otros objetos de lujo. Entre ellos aparecen bolsos Birkin y Kelly de Hermès, así como piezas de Chanel, Fendi y Dior.

Las pujas iniciales de estos accesorios van desde aproximadamente 100 hasta 100.000 dólares, dependiendo de la pieza y de su procedencia.

Así, lo que comenzó como vestuario para una película se transforma ahora en objeto de deseo para coleccionistas y seguidores de la moda. La subasta convierte la estética de ‘El diablo viste a la moda 2’ en piezas que pueden pasar de la pantalla a colecciones privadas, mientras contribuye a financiar organizaciones vinculadas con el periodismo y la industria de la moda.

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