ASOLOG plantea fortalecer la coordinación entre autoridades y empresas, proteger la infraestructura crítica y preparar alternativas de transporte y almacenamiento. Estos desafíos dan contexto al debate del Logistic Investment Forum 2026.
Una interrupción eléctrica en una planta industrial puede modificar toda una programación de despachos. Una carretera cerrada por inundaciones puede retrasar materias primas, comprometer productos perecibles y dificultar el abastecimiento de una ciudad. Frente a las restricciones energéticas y la evolución del fenómeno El Niño, la Asociación Logística del Ecuador (ASOLOG) plantea la necesidad de incorporar la continuidad de las cadenas de suministro entre las prioridades de la agenda productiva nacional.
La coyuntura exige decisiones coordinadas. El 14 de octubre, el Gobierno rectificó la disposición inicial de desconexión eléctrica por siete días para empresas de alto y medio voltaje. Según la aclaración difundida esa noche, los clientes de alto voltaje AV1 podían retomar su consumo habitual desde el 15 de octubre, mientras que las empresas de medio voltaje debían mantener la desconexión prevista hasta el 16 de octubre. Estos cambios refuerzan la importancia de contar con información oportuna para organizar producción, almacenamiento y transporte.
En paralelo, el boletín del Comité Nacional ERFEN del 1 de octubre, recogido en el portal oficial Alertas Ecuador, situó a El Niño en su fase inicial de desarrollo. Su evolución requiere seguimiento técnico permanente: la intensidad y los impactos pueden variar, por lo que la preparación logística debe apoyarse en los reportes oficiales y en las condiciones específicas de cada territorio.

Para ASOLOG, ambos escenarios deben abordarse dentro de una planificación integral de riesgos. La disponibilidad de electricidad, el estado de las vías, la conectividad de las instalaciones y la capacidad de almacenamiento forman parte de una misma cadena. Cuando uno de estos componentes falla, las consecuencias pueden extenderse hacia proveedores, transportistas, comercios y consumidores.
En productos que requieren temperatura controlada, una interrupción puede comprometer su conservación. En la industria, la reprogramación de procesos puede generar acumulación de inventario o falta de insumos. En el comercio exterior, un retraso terrestre puede dificultar el cumplimiento de una salida marítima o aérea. Por ello, la capacidad de anticiparse y mantener operaciones esenciales debe formar parte de las decisiones de inversión y gestión.
Preparar rutas, instalaciones e información antes de una emergencia
ASOLOG propone avanzar en una agenda de prevención que conecte a las autoridades de energía, transporte y gestión de riesgos con gobiernos locales, operadores logísticos y sectores productivos. Una prioridad es identificar los corredores que enlazan zonas de producción, centros de distribución, puertos y aeropuertos, para orientar el mantenimiento preventivo de drenajes, puentes y tramos vulnerables.
Esta preparación debe complementarse con rutas alternativas evaluadas previamente. Un desvío requiere conocer condiciones de seguridad, capacidad de los puentes, restricciones de circulación y tiempos adicionales de recorrido. Disponer de esa información antes de un cierre permite responder con mayor rapidez y reducir decisiones improvisadas.
También resulta necesario preparar alternativas de almacenamiento y distribución. Identificar bodegas de apoyo, proveedores sustitutos y puntos de transferencia puede ayudar a mantener el abastecimiento cuando una instalación o una ruta queda temporalmente fuera de servicio. Los inventarios de contingencia deben definirse según la demanda, la vida útil de los productos y la capacidad real de conservación.
La información compartida es otro componente decisivo. Integrar alertas meteorológicas, reportes viales y novedades operativas permite ajustar despachos, informar a los clientes y proteger a los conductores. Esta coordinación cobra especial relevancia para pequeñas y medianas empresas que cuentan con menos recursos para absorber interrupciones prolongadas.
LIF 2026: el debate sobre infraestructura frente a las necesidades del país
En este contexto se desarrollará la segunda edición del Ecuador Logistic Investment Forum (LIF 2026), el 10 de noviembre en el Swissôtel de Quito, organizado por ASOLOG, Clúster Logístico y SCX. Su agenda contempla infraestructura logística, necesidades de los sectores productivos y condiciones para ejecutar inversiones, además de un panel sobre energía, conectividad y marco regulatorio.
La coyuntura aporta una pregunta concreta a esa discusión: qué infraestructura y qué mecanismos de coordinación necesita Ecuador para mantener el abastecimiento frente a interrupciones energéticas y eventos climáticos. El desafío es traducir ese análisis en proyectos ejecutables, con responsabilidades, financiamiento y seguimiento.
Desde ASOLOG, el llamado es a fortalecer una logística capaz de sostener la actividad productiva y responder a las necesidades de la población. Anticipar riesgos, conservar la infraestructura y coordinar decisiones permite reducir pérdidas y proteger la llegada de alimentos, medicamentos e insumos a sus destinos.


