Los jóvenes de 15 a 24 años representaban el 40% de las personas desempleadas en mayo de 2026, según datos del INEC.
Conseguir trabajo y sostener los gastos de una vivienda son obstáculos para muchos jóvenes ecuatorianos. Una cifra muestra su peso dentro del desempleo: cuatro de cada diez personas desempleadas tenían entre 15 y 24 años. El dato requiere una precisión: no significa que el 40% de todos los jóvenes esté desempleado.
Según informes que recoge testimonios de jóvenes en Quito que afrontan ingresos variables, dificultades para encontrar empleo formal y presupuestos ajustados. Algunos permanecen en el hogar familiar; otros comparten vivienda para repartir los costos.
Expertos señalan que la inestabilidad laboral limita la planificación a largo plazo. El arriendo, la alimentación, los servicios y el transporte reducen el margen disponible para ahorrar o afrontar imprevistos.
La falta de ingresos regulares también puede dificultar el acceso al financiamiento para vivienda. Sin embargo, no permite afirmar que todos los jóvenes estén excluidos del crédito: la evaluación depende de las condiciones de cada solicitante y entidad.
Los testimonios muestran barreras para alcanzar autonomía económica, pero no prueban que esta se haya postergado definitivamente. La cifra de desempleo citada corresponde a mayo y no debe presentarse como una medición de octubre.


