Fotografías oficiales muestran a Marines estadounidenses operando el sistema en territorio ecuatoriano. El HANX fue desarrollado dentro del propio Cuerpo de Marines como una plataforma de bajo costo y adaptable, y llega al país en momentos en que aumenta la cooperación bilateral contra el narcotráfico y el crimen organizado.
La cooperación en seguridad entre Ecuador y Estados Unidos incorpora una nueva tecnología. El Cuerpo de Marines estadounidense desplegó en territorio ecuatoriano el HANX, un vehículo aéreo no tripulado desarrollado por sus propias unidades y cuya estructura puede fabricarse mediante impresión 3D.
Las primeras evidencias oficiales del despliegue fueron difundidas por el Defense Visual Information Distribution Service (DVIDS), el sistema de información audiovisual del Departamento de Defensa estadounidense.
Las fotografías fueron tomadas el 16 de septiembre de 2026 y muestran a integrantes del Combat Logistics Battalion 8, perteneciente a la Littoral Combat Force-24 (LCF-24), preparando un HANX antes de su lanzamiento. Las imágenes fueron publicadas oficialmente el 25 de septiembre.
¿Qué es el HANX?
El HANX representa una apuesta diferente dentro del desarrollo militar estadounidense: en lugar de depender exclusivamente de grandes fabricantes, el sistema nació dentro de las propias filas de los Marines.
Fue desarrollado por personal del 2nd Maintenance Battalion, 2nd Marine Logistics Group, y uno de sus principales impulsores fue el sargento Henry David Volpe. El nombre procede precisamente de “Hank”, el apodo de Volpe. Durante el proceso se desarrollaron cinco versiones principales antes de alcanzar el diseño definitivo.
Los Marines lo presentan como su primer dron impreso en 3D plenamente compatible con los requisitos establecidos por la National Defense Authorization Act (NDAA).
Esta característica es relevante porque las normas estadounidenses restringen determinados componentes y proveedores considerados sensibles para reducir riesgos de seguridad en sistemas utilizados por sus Fuerzas Armadas.
Un dron pensado para ser barato y adaptable
Una de las diferencias del HANX frente a otros sistemas militares es su costo y la posibilidad de modificarlo rápidamente.
Reportes sobre el proyecto sitúan su costo de fabricación alrededor de los USD 700, considerablemente por debajo de numerosos drones comerciales especializados o plataformas desarrolladas por contratistas militares. www.vistazo.com
Su diseño modular permite modificar elementos del chasis, tren de aterrizaje, software y otros componentes dependiendo de las necesidades operativas.
Además, puede transportar aproximadamente un kilogramo de carga útil, lo que permite incorporar cámaras, sensores u otros módulos.
La impresión 3D también introduce otra ventaja: determinadas piezas pueden producirse y sustituirse sin depender de cadenas de suministro tan complejas como las utilizadas por plataformas militares convencionales.
¿Para qué puede utilizarse?
El HANX fue concebido como una plataforma adaptable y no para una única misión.
Entre las aplicaciones descritas públicamente aparecen tareas de reconocimiento, vigilancia, entrenamiento y transporte de pequeñas cargas o sensores, dependiendo de su configuración. Algunos reportes también mencionan su potencial adaptación para otras misiones militares.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre las capacidades potenciales del sistema y lo que está haciendo actualmente en Ecuador.
Las fotografías oficiales confirman que Marines estadounidenses prepararon el HANX en territorio ecuatoriano, pero la información pública revisada no detalla qué sensores llevaba el aparato, cuánto tiempo operó, qué zonas sobrevoló ni qué información obtuvo durante esas actividades.
Tampoco existe hasta ahora confirmación oficial de que el HANX haya sido utilizado directamente en recientes operaciones policiales contra organizaciones del narcotráfico.
¿Quiénes operan estos drones en Ecuador?
Los militares que aparecen en las fotografías pertenecen al Combat Logistics Battalion 8, integrado en la Littoral Combat Force-24.
Esta fuerza forma parte de la 24th Marine Expeditionary Unit y opera dentro del área de responsabilidad del Comando Sur de Estados Unidos. Según la información estadounidense, sus actividades apoyan a la Joint Task Force Western Hemisphere y a operaciones orientadas a interrumpir el tráfico ilícito de drogas y mantener presencia operacional en la región.
La presencia del HANX tampoco constituye la primera operación reciente de drones estadounidenses en Ecuador.
A inicios de septiembre se conocieron fotografías de integrantes de la misma fuerza utilizando un RQ-20B Puma, otro sistema aéreo no tripulado empleado para vigilancia y reconocimiento, durante actividades de entrenamiento realizadas en Ecuador.
La cooperación entre Ecuador y Estados Unidos aumenta
La aparición del HANX ocurre en un contexto de creciente cooperación entre los dos países en materia de seguridad, inteligencia y combate al narcotráfico.
El 24 de septiembre se ejecutó una operación en varias provincias ecuatorianas contra una estructura que, según las autoridades ecuatorianas, estaría relacionada con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Reportes sobre el operativo señalaron la participación de más de 320 policías ecuatorianos y unos 50 integrantes del Comando Sur estadounidense.
La investigación habría durado alrededor de ocho meses y buscaba desarticular una estructura dedicada al almacenamiento y envío internacional de droga.
Pero es importante separar ambos hechos: que el HANX se encuentre desplegado en Ecuador no demuestra que haya sido utilizado en ese operativo. Las fuentes oficiales revisadas no establecen esa relación.
Una tecnología que cambia la logística militar
Más allá de Ecuador, el HANX refleja un cambio que está ocurriendo en las Fuerzas Armadas estadounidenses: producir sistemas no tripulados más económicos, modulares y fáciles de reemplazar.
La impresión 3D permite fabricar determinadas estructuras cerca de donde serán utilizadas, introducir modificaciones con rapidez y reducir la dependencia de procesos industriales largos.
Eso convierte al HANX en algo más que un nuevo modelo de dron. Es también una prueba de un modelo de fabricación militar distribuida en el que las propias unidades pueden participar en el desarrollo y adaptación de sus equipos.
Para Ecuador, su presencia tiene además otra lectura: la cooperación con Estados Unidos está incorporando no solamente personal, entrenamiento e inteligencia, sino también nuevas capacidades tecnológicas dentro de las actividades de seguridad que ambos países desarrollan conjuntamente.
Aún quedan preguntas relevantes sobre el alcance concreto del despliegue: cuántos HANX están en Ecuador, durante cuánto tiempo permanecerán, cuáles son exactamente sus misiones y qué protocolos regulan su utilización.
Por ahora, lo que sí está documentado oficialmente es que el nuevo dron militar impreso en 3D de los Marines estadounidenses ya fue preparado y utilizado por personal de esa fuerza en territorio ecuatoriano.


