Uno de los mitos más extendidos sobre el cuidado de la piel es que el protector solar solo es necesario en días soleados. Sin embargo, especialistas advierten que la radiación ultravioleta (UV) está presente incluso cuando el cielo está cubierto de nubes.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, hasta el 80% de los rayos UV pueden atravesar las nubes, lo que significa que la piel continúa expuesta a niveles significativos de radiación incluso en jornadas nubladas.
Radiación UV: factores que aumentan la exposición
La intensidad de la radiación ultravioleta no es igual en todos los lugares. Factores como la ubicación geográfica y las condiciones ambientales influyen directamente en los niveles de exposición.
En zonas cercanas a la línea ecuatorial, como Ecuador, la atmósfera filtra menos radiación solar, lo que incrementa el riesgo de daño en la piel. Además, la radiación alcanza su punto máximo cuando el sol está más alto en el cielo, generalmente alrededor del mediodía.
Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología, el índice de radiación UV en el país puede superar el nivel 11, considerado “extremadamente alto” en la escala internacional.
Innovación en fotoprotección: nuevas tecnologías para el cuidado de la piel
Frente a este escenario, la innovación en fotoprotección busca ofrecer soluciones más completas. En esta línea, Suncare ha desarrollado productos con filtros de amplio espectro, capaces de proteger contra radiación UVA y UVB.
Estas formulaciones combinan filtros físicos y materiales nanoparticulados que ayudan a brindar una protección más integral. Además, algunas incluyen tecnologías antioxidantes que liberan vitaminas como la C y la E en función de la intensidad de los rayos solares, contribuyendo a prevenir el daño oxidativo en la piel.
Cómo usar correctamente el protector solar
En este contexto, Nathalie Mora, especialista de Suncare, destaca que no solo es importante usar protector solar, sino aplicarlo correctamente para garantizar su efectividad.
Para una protección adecuada, recomienda:
- Reaplicar el protector solar cada dos horas, especialmente si hay exposición directa al sol, sudoración o contacto con agua.
- Aplicarlo entre 15 y 20 minutos antes de la exposición solar.
- Cubrir todas las zonas expuestas del cuerpo, incluyendo orejas, labios, manos y la punta de la nariz.
- Usar una cantidad suficiente y distribuirla de manera uniforme.
- Mantener su uso incluso en días nublados, ya que la radiación UV atraviesa las nubes.
Protección solar diaria: clave para la salud de la piel
En un contexto donde la radiación solar puede afectar la piel incluso sin sol visible, la prevención y el uso adecuado del protector solar son fundamentales para reducir riesgos y mantener la salud cutánea.
Adoptar hábitos diarios de fotoprotección no solo previene el envejecimiento prematuro, sino que también contribuye a disminuir el riesgo de enfermedades asociadas a la exposición solar.





