Un espacio donde las palabras se convierten en latidos y los sentimientos encuentran voz.Cartas de amor que guardan memorias, suspiros, ausencias y promesas, revelando la profundidad de los vínculos humanos y la belleza de expresar lo que el corazón siente, incluso cuando el tiempo pasa.
PARA MI FAMILIA
Para las personas más importantes de mi vida llegaron a mi en el momento justo en el lugar exacto para cambiar mi existir, gracias por estar aquí por ser muy fuerte mi luz mi razón todos los días, son lo que curan el alma llenan de alegría mi corazón, lo que más amo, un abrazo una palabra es suficiente para mi en los momentos especiales y todos los días.Que cada paso que den siempre sea para adelante con seguridad con esfuerzo y decisión, doy gracias a Dios por ellos rezo para que nuestro amor, nuestra unión y respeto sea bendecido siempre, los amo mucho siempre tendrán un lugar especial en mi vida y en mi corazón.
Con mucho amor
Delia Z.
PARA SANTIAGO
Gracias infinitas por todo lo que haces, desde el principio se me hizo difícil visualizar un hombre proveedor y protector a mi lado, por mil razones, sin embargo, con paciencia y amor bajé la guardia y hoy soy muy feliz dejándome cuidar y proteger, ha sido un sueño cumplido que no sabía que tenía. Deseo también cuidarte y darte todo el amor que pueda, le pido constantemente a Dios la sabiduría para ser una buena esposa y cumplir a cabalidad los votos que hicimos un 20 de enero.
Con amor Silvia.
PARA MARGARITA O
Mamita, Ud. es un ejemplo de mujer, es sinónimo de perseverancia y generosidad, por Ud. sé que con sacrificio y decisión se consiguen todos los sueños en este pequeño mundo, gracias siempre por el buen ejemplo. Deseo estar para ud todo el tiempo, no solo cuando lo necesite, por eso le encomiendo siempre a Dios su bienestar y confort. Que tenga salud y alegría hasta el final de sus días.
Con amor Silvia.
JUNTAS ENFRENTAMOS LAS TORMENTAS
Hoy quiero tomarme un momento para hablarte desde el corazón.
Mi princesa quiero que sepas que desde el momento que llegaste a mi vida mi mundo cambió para siempre, quiero que sepas que te amo más que a nada. Me duele verte pasar por este momento difícil pero esto es solo una parte de tu historia no del capítulo entero de tu vida, quiero que sepas que no estás sola. Estoy aquí para ti, para apoyarte y ayudarte a superar esto.
Quiero que sepas que está bien no estar bien. Está bien sentir dolor, tristeza, miedo e inseguridad pero no te rindas, juntas podemos encontrar formas de enfrentar esos momentos oscuros. Estoy aquí para ayudarte a encontrar la luz al final del túnel, que sepas que mamá siempre estará a tu lado.
Te prometo que vamos a salir adelante, como siempre lo hemos hecho. Vamos a encontrar el camino y el apoyo que necesitas para sentirte mejor.
Los miedos a veces tratan de vencerme pero te veo a ti toda guerrera que trata de salir adelante y me llenas de valentía para que las piedras parezcan luces que debemos seguir para pronto descubrir el camino de la felicidad.
Confía en ti misma porque yo confío en ti, nunca lo dudes.
Te amo más que a nada, y siempre estaré aquí para ti.
Con todo mi amor Mamá
NO PUEDO LLEVARTE FLORES
Te escribo desde la mitad del mundo, donde se cultivan rosas perfectas, pero cuyos pétalos no conocen tu ardiente sol. Contigo aprendí que el calor es amor; tu abrazo es mi refugio y tu oleaje me envuelve. En días oscuros, me formaste en el horno de tu costado.
Tu lago es un útero de flores y peces, un lugar que sacia desconsuelos y conmueve a los enamorados. Eres un puerto de sueños y milagros, un crisol de culturas que forjaron tu esencia. En ti, el «vos sois» es la contraseña del afecto, y tu música resuena en el aire.
Al sur, el relámpago perpetuo es tu firma en la oscuridad, un latido de luz que dice que estás viva. Conocí mujeres sabias que enseñan que la resistencia es un arte y la dignidad, un color más dorado que el oro.
Aquí, nueve años se los llevó el viento. Solo guardo un puente de concreto que cruzo en sueños. En esa travesía, mi latido se quiebra y mis ojos se nublan. Regreso a ti, donde no hay exigencias.
Hoy estoy en Río Coca, mi raíz es una semilla llamada Nati. Pero sigo respirando desde tus manglares. El exilio a veces ocurre en la misma lengua, en la mesa donde ya no se pronuncian los nombres de los platos de mi infancia.
Solo guardo esta certeza: el amor también es lo que falta. Allí te espero, demoro el abrazo, porque sé que al nombrarte no habrá retorno. Aunque el presente tenga otros rostros, cierro los ojos y repito la promesa de que, si no puedo regresar, tu imagen quedará eterna en mi regazo.
No puedo traerte rosas, pero en tu nombre vive el amor que te ofrendo. Te amaré hasta el final, mi tierra del sol amada.
Tu hija: Lili.
ABI
No escribo esto por una fecha especial, sino porque simplemente siento que vale la pena decirlo en voz alta: estoy muy feliz contigo.
Desde que llegaste a mi vida, muchas cosas cambiaron para bien. Me siento más tranquilo, más enfocado y, sobre todo, más enamorado. Contigo he entendido que el amor no siempre tiene que ser exagerado o perfecto, sino real, constante y sincero. Y eso es exactamente lo que siento por ti: algo verdadero, algo que se construye todos los días.
Amo tu forma de ser. Amo tu carácter, tu manera de defender lo que piensas, tu risa, tu mirada, incluso esos pequeños gestos que a veces haces sin darte cuenta. Amo tu cabello rojo que te hace única, mi leoncito, pero más amo tu corazón, tu manera de querer y la fuerza que tienes para enfrentar todo lo que se te pone delante.
Eres mi niña consentida, mi roja hermosa, esa persona que sin hacer demasiado logra alegrarme el día. Me encanta cuidarte, escucharte, apoyarte y también dejarme cuidar por ti. Me encanta saber que estamos el uno para el otro, no solo en los momentos fáciles, sino también cuando toca ser fuertes.
Me haces sentir orgulloso de la mujer que eres. Me encanta compartir mi tiempo contigo, hablar de cualquier cosa, hacer planes, soñar un poco y también resolver lo que la vida nos ponga en el camino. A tu lado me siento acompañado de verdad, valorado y querido.
No eres solo mi novia, eres mi tranquilidad, mi apoyo, mi alegría diaria. Estoy enamorado de ti y de lo que construimos juntos paso a paso. Y si algo tengo claro es que quiero seguir creciendo contigo, aprendiendo contigo y disfrutando de cada etapa que venga.
Gracias por existir, por elegirme y por permitirme caminar contigo. Te amo, mi leoncito, mi niña, mi princesa, mi todo.
Con todo mi amor,
Pablo
Gracias a todos los que participaron en nuestro concurso de cartas de San Valentín





