Raúl Puente Vallejo / Para Notimercio
La radioterapia es vital para tratar el cáncer de mama en Ecuador, permitiendo tratamientos más cortos, efectivos y menos agresivos. Aunque hay pocos equipos, la tecnología avanzada mejora la atención y aumenta las posibilidades de curación.
El cáncer de mama es el principal tipo de cáncer entre las mujeres del Ecuador tanto en incidencia como en mortalidad, pero también uno de los que más avances ha tenido en su tratamiento. Entre los pilares fundamentales en su manejo está la radioterapia, una técnica que utiliza rayos X de alta energía, para eliminar células cancerosas y prevenir su reaparición.
Durante los últimos años la supervivencia de las mujeres con este cáncer ha evolucionado significativamente. En las dos últimas décadas, los tratamientos lograron controlar el cáncer de mama temprano en un 90% de los casos y en un 80% a la enfermedad con diseminación regional. Esto permitió que, en los años siguientes, los esfuerzos se enfocaran en reducir los efectos secundarios del tratamiento, sin comprometer su eficacia.
La adición de radioterapia al manejo multidisciplinario del cáncer de mama ha sido fundamental a la hora de permitir cirugías menos agresivas, e inclusive poder conservar el seno operado. La evolución de la tecnología nos ha permitido también reducir el número de sesiones de radiación de 25 a 5, lo cual significa tratamientos, con mejor adherencia, menos efectos adversos y más económicos.
La Organización Mundial de la Salud y El Organismo Internacional de Energía Atómica, recomiendan que deben existir al menos 1 máquina de radioterapia por cada 250.000 habitantes. En nuestro país existen 21 equipos de radioterapia, menos de la tercera parte de los necesarios, por lo que poder aplicar esquemas cortos de tratamientos también se torna fundamental, dado que significa una descongestión en los escasos servicios de radioterapia existentes.
Hoy, la radioterapia se adapta a cada paciente, considerando factores como el tipo de tumor, su tamaño, si ha recibido quimioterapia antes de la cirugía, y el tipo de cirugía. La tecnología nos permite hacer seguimiento del movimiento pulmonar y proteger muy bien el corazón, pulmones, nervios y otros órganos. Reduciendo al máximo los efectos adversos, lo que representa un avance hacia tratamientos más personalizados y menos agresivos.
Gracias a la investigación médica y a la innovación tecnológica, podemos ofrecer a nuestras mujeres tratamientos más cortos, menos dolorosos y con mejores resultados, inclusive en etapas avanzadas, con alternativas como la radiocirugía y la radioterapia ablativa corporal estereotáxica, para el control de metástasis.
Hoy nuestras mujeres tratadas a tiempo y con el adecuado enfoque multidisciplinario cuentan con la alta probabilidad de vencer esta enfermedad.
¿Qué piensas sobre este tema? Escríbenos a info@notimercio.ec





