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Un estudio vincula el alto consumo de ultraprocesados con lesiones vasculares en el cerebro

July Ruiz
2 Min Read
Gaseosas, cereales azucarados y snacks figuran entre los ultraprocesados cuyo consumo elevado fue asociado con lesiones vasculares cerebrales en un estudio canadiense.

Una investigación en Canadá encontró más señales de lesión cerebral entre quienes consumían más ultraprocesados. El trabajo no demuestra que estos alimentos causen directamente los daños.

El consumo elevado de alimentos ultraprocesados se asoció con una mayor presencia de lesiones vasculares cerebrales, según una investigación publicada el 15 de octubre de 2026 en JAMA Network Open, que analizó a 8 783 adultos.

El estudio fue liderado por investigadores del Instituto de Investigación en Salud Poblacional, vinculado a la Universidad McMaster y Hamilton Health Sciences. Participaron personas de entre 35 y 69 años sin antecedentes de enfermedad cardíaca, quienes completaron cuestionarios sobre su alimentación y se sometieron a resonancias magnéticas.

¿Qué encontraron en las imágenes cerebrales?

La presencia de lesiones vasculares fue del 11,3 % entre quienes consumían más ultraprocesados, frente al 8,1 % entre quienes consumían menos. Las alteraciones evaluadas incluyeron infartos cerebrales silenciosos y cambios en la sustancia blanca detectados mediante resonancia.

Quienes tenían un mayor consumo también presentaban más grasa corporal y abdominal. Sin embargo, los análisis principales no encontraron una asociación significativa con un peor desempeño en las pruebas cognitivas.

¿Qué alimentos están incluidos?

Entre los ejemplos señalados por los investigadores aparecen los snacks empaquetados, cereales azucarados, gaseosas, fideos instantáneos y determinadas comidas congeladas listas para consumir.

Estos productos suelen contener cantidades elevadas de sodio, azúcares añadidos y grasas saturadas. El equipo observó, además, que los participantes con mayor consumo de ultraprocesados comían proporcionalmente menos alimentos mínimamente procesados.

Una asociación que necesita más investigación

El estudio evaluó a los participantes en un momento determinado, por lo que no permite establecer una relación de causa y efecto. Además, la asociación cerebral cambió según la forma utilizada para medir el consumo de ultraprocesados.

Los autores señalan que hacen falta estudios con seguimiento a largo plazo para establecer qué ocurre primero y precisar el significado clínico de estos hallazgos.

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