El montañista murió en Quito a los 92 años. Su legado trasciende las cumbres: miles de niños y jóvenes aprendieron con él a disfrutar y respetar la naturaleza.
Fabián Zurita, uno de los referentes del montañismo ecuatoriano, falleció este lunes 12 de octubre de 2026 en Quito, a los 92 años. Su trayectoria estuvo marcada por la práctica del senderismo, el ascensionismo y la formación de nuevas generaciones.
Una de sus iniciativas más reconocidas fue el Campamento Aire Libre, fundado en 1974, por el que pasaron más de 20.000 niños. Allí promovió el contacto con la naturaleza, la actividad física y hábitos saludables, convirtiendo la experiencia de montaña en una herramienta educativa.
Zurita comenzó a vincularse con el montañismo durante su adolescencia. En 1950 se incorporó al Grupo de Ascensionismo del Colegio San Gabriel y ascendió al Iliniza Norte, una de las experiencias que marcaron el inicio de su recorrido por las cumbres ecuatorianas.
En 1968 fundó el Movimiento Juvenil de Cumbres El-Sadday. Su trabajo con jóvenes mantuvo una visión de la montaña que iba más allá del esfuerzo deportivo: también era un espacio para aprender, compartir y desarrollar una relación respetuosa con el entorno.
Sus experiencias quedaron recogidas en los libros Montaña: pasión y mensaje y Ochenta: cuarta juventud.
Tras conocerse su fallecimiento, organizaciones como el Club de Andinismo Politécnico y el centro de formación RavenRock expresaron sus condolencias. Sus mensajes destacaron la huella que dejó entre quienes compartieron su pasión.
Fabián Zurita será recordado tanto por su trayectoria en las montañas como por haber acercado a miles de personas a ellas. Su legado permanece en quienes encontraron, a través de sus enseñanzas, una forma de conocer la naturaleza y aprender de sus propios límites.


