La reducción de pastizales, las dificultades de financiamiento y el cambio hacia otros cultivos presionan al sector. Las lluvias añaden riesgos para la movilización y el manejo de los animales.
El número de cabezas de ganado vacuno en Ecuador pasó de 4.115.213 en 2015 a 3.201.147 en 2025, según datos de la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua (ESPAC) del INEC. La diferencia representa 914.066 animales menos, una disminución aproximada del 22,2% en diez años.
El descenso preocupa a los productores por sus efectos sobre la disponibilidad de ganado y el abastecimiento de carne. Los representantes consultados por el medio atribuyen esta situación a una combinación de menor rentabilidad, dificultades para acceder a financiamiento, inseguridad y abandono de la actividad.
La superficie de pastos cultivados también se redujo: pasó de aproximadamente 2,8 millones de hectáreas en 2015 a 2,2 millones en 2025. Esto equivale a cerca de 600.000 hectáreas menos destinadas a ese uso.
Vinicio Arteaga, presidente de la Asociación de Ganaderos de Santo Domingo de los Tsáchilas, explicó que parte de los pastizales está siendo reemplazada por cacao, maracuyá, yuca, piña y producción forestal. Según su valoración, los mejores retornos de otras actividades impulsan a algunos productores a cambiar el uso de sus tierras.
A estas dificultades se suman las condiciones meteorológicas. El dirigente señaló que el sector ya enfrenta limitaciones para movilizar ganado por los eventos asociados a las lluvias. Los productores mantienen trabajos preventivos, aunque advierten que las emergencias pueden afectar la continuidad de sus operaciones.
Manabí concentra la mayor cantidad de ganado vacuno, con 708.553 cabezas, de acuerdo con las cifras de la ESPAC 2025 citadas en el reportaje. En esa provincia, el 68% corresponde a animales de doble propósito, destinados a la producción de carne y leche.
Los ganaderos plantean impulsar la recuperación del hato —el conjunto de animales de producción— y mejorar la genética bovina. Iván Montalvo, presidente de la Corporación de Ganaderos de Manabí, señaló que solicitará apoyo gubernamental con énfasis en pequeños y medianos productores.
El reto consiste en recuperar la capacidad productiva mientras se atienden los factores que llevan a abandonar la ganadería. Los testimonios del sector apuntan a la necesidad de financiamiento, seguridad y condiciones que permitan sostener la actividad a largo plazo.


