El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador identificó inconsistencias en la documentación de un contenedor inspeccionado en el puerto de Guayaquil. En su interior había prendas de vestir, laptops, pantallas, consolas y alimentos que habían sido declarados como tuberías.
Un contenedor que oficialmente debía transportar tuberías terminó revelando una carga completamente diferente. El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) detectó este 26 de septiembre un presunto caso de “contrabando técnico” durante un control realizado en el puerto de Guayaquil.
Al revisar físicamente el cargamento, los funcionarios encontraron paquetes de ropa, alimentos y diferentes productos tecnológicos, entre ellos computadoras portátiles, pantallas y consolas de videojuegos.
La mercancía no coincidía con la información presentada en la declaración aduanera, lo que encendió las alertas de las autoridades.
¿Qué es el “contrabando técnico”?
A diferencia del contrabando tradicional, en el que las mercancías intentan ingresar al país evitando los pasos fronterizos o los controles oficiales, el denominado contrabando técnico utiliza los canales legales de importación, pero recurre a información incorrecta o fraudulenta en la documentación.
El Senae explica que esta modalidad busca ingresar o sacar productos mediante declaraciones aduaneras falsas o inexactas con el objetivo de evadir controles, tributos o restricciones.
En este caso, el contenedor sí pasó por el puerto y tenía documentación de importación. La irregularidad surgió porque lo declarado no correspondía con la carga encontrada durante la inspección.
Es precisamente esta característica la que puede dificultar su detección: exteriormente, una operación puede presentarse como una importación regular hasta que el análisis documental, los sistemas de perfilamiento de riesgo o la inspección física identifican inconsistencias.
Ropa, tecnología y alimentos dentro del contenedor
Las imágenes difundidas por Aduana muestran diferentes tipos de productos.
Además de prendas de vestir, los funcionarios encontraron laptops, pantallas, consolas de videojuegos, alimentos y snacks, algunos en empaques con caracteres asiáticos.
Hasta el momento, la información divulgada por el Senae no precisa públicamente el valor total de la mercancía, la cantidad de artículos encontrados, el país de procedencia del contenedor ni el monto de los tributos que presuntamente se pretendía evitar.
Tampoco se ha informado públicamente sobre personas detenidas por este caso.
Por ello, no sería correcto hablar todavía de un decomiso de determinado valor económico o atribuir responsabilidades penales específicas hasta que las autoridades proporcionen más información sobre la investigación.
Aduana ha detectado otros casos mediante declaraciones inconsistentes
El caso no es aislado.
En enero de 2026, el Senae informó que detectó en el puerto de Guayaquil más de 90.000 piezas entre ropa, billeteras, bolsos y carteras, en contenedores procedentes de China.
La mercancía tenía un valor aproximado de USD 300.000 y presentaba diferencias significativas entre la cantidad, el valor y el tipo de productos declarados. En esa oportunidad, la institución calificó el mecanismo como “defraudación técnica”. Aduana Ecuador
Aduana informó entonces que la inconsistencia fue identificada mediante su sistema de perfilamiento de riesgos y que la mercancía fue retenida para continuar las investigaciones.
Controles contra el contrabando se intensifican
Durante septiembre, el Senae ha reportado varios operativos contra el comercio ilícito en diferentes puntos del país.
El 21 de septiembre informó sobre intervenciones en Quito, Huaquillas y Tulcán que permitieron retirar de circulación cigarrillos, prendas de vestir, calzado, teléfonos celulares, telas y productos veterinarios que no contaban con documentación que acreditara su legal traslado o comercialización.
En otro operativo realizado en el centro de Guayaquil, las autoridades localizaron aproximadamente 120.000 relojes réplica de diferentes marcas, almacenados en 480 cartones.
Un mes antes, en agosto, Aduana había localizado 78 pacas de ropa usada de prohibida importación, valoradas en aproximadamente USD 66.000, en una vivienda del norte de Guayaquil.
El desafío está en detectar lo que aparentemente entra de manera legal
El hallazgo del contenedor declarado como tuberías muestra una dimensión diferente del comercio ilícito.
El control ya no se concentra únicamente en mercancías transportadas clandestinamente por pasos irregulares. También debe identificar operaciones que utilizan la infraestructura formal del comercio exterior, pero presentan información falsa o incompleta sobre lo que realmente están importando.
La revisión documental, el análisis de riesgo y la inspección física de cargas se convierten así en herramientas centrales para descubrir este tipo de operaciones.
En el caso detectado este 26 de septiembre, una declaración que describía tuberías terminó llevando a los funcionarios aduaneros hasta un cargamento compuesto por productos completamente distintos.
Las investigaciones deberán establecer ahora el valor de la mercancía, su procedencia, los tributos involucrados y las eventuales responsabilidades administrativas o penales.


