El calentamiento del océano está modificando la distribución de varias especies. El último informe del CN-ERFEN advierte cambios en la disponibilidad de macarela, sardinas y atunes, mientras otras especies podrían verse favorecidas.
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico ecuatorial y sus efectos ya se reflejan en la actividad pesquera de Ecuador. Según el último reporte del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-ERFEN), el calentamiento del mar podría modificar la disponibilidad y distribución de varias especies.
Durante la última semana analizada, la temperatura superficial del mar presentó anomalías de hasta 2,9 °C en la región Niño 3.4 y de 4,5 °C en la región Niño 1+2, frente a Ecuador y Perú, donde se concentra el mayor calentamiento.
¿Qué especies podrían disminuir?
El informe advierte que, si se mantienen las condiciones cálidas, podría reducirse la disponibilidad de peces pelágicos pequeños, entre ellos:
- Macarela.
- Pinchagua.
- Chuhueco.
- Sardinas.
Estas especies son importantes para la actividad pesquera y para diferentes cadenas productivas vinculadas al consumo y procesamiento de productos del mar.
El atún también enfrenta cambios
En el caso de los atunes, el reporte señala que el atún bigeye u ojo grande podría disminuir entre 30% y 50% en disponibilidad.
Por su parte, el atún de aleta amarilla tendería a desplazarse hacia aguas más profundas, lo que podría dificultar su captura. En contraste, el atún barrilete podría aumentar su disponibilidad bajo estas condiciones oceánicas.
Algunas especies podrían beneficiarse
El calentamiento del océano no tendría el mismo efecto sobre todas las especies. El reporte identifica al camarón marino y al dorado entre los recursos que podrían verse favorecidos por las condiciones cálidas.
Investigaciones recientes también muestran que el cambio de temperatura está modificando las rutas de los pescadores artesanales. En zonas como Cojimíes, algunos pescadores han tenido que alejarse mucho más de la costa para encontrar especies como atún y dorado.
¿Qué significa para la pesca ecuatoriana?
El cambio en la distribución de los peces puede traducirse en mayores distancias de navegación, menor disponibilidad de determinadas especies y mayores costos para las faenas pesqueras.
En Manta, por ejemplo, ya se han reportado incrementos en los precios de varios productos del mar debido a la reducción de capturas y al desplazamiento de algunas especies hacia aguas más profundas.
El comportamiento del océano será monitoreado durante las próximas semanas, mientras los organismos técnicos evalúan cómo evoluciona El Niño y sus efectos sobre los ecosistemas marinos y la actividad pesquera.


