Establecimientos de Bélgica, Suecia, Irlanda y otros países reportaron fallas tras la manipulación de sus sistemas de frío. El incidente ocurre semanas después de un ataque similar en Francia.
Una nueva oleada de ciberataques contra sistemas de refrigeración afectó a supermercados y comercios de varios países europeos el lunes 2 de noviembre de 2026. La alteración de las temperaturas obligó a algunos establecimientos a desechar alimentos y retirar productos refrigerados y congelados de la venta.
En Bélgica, unos 40 supermercados Delhaize y 15 tiendas Carrefour reportaron problemas. También se registraron incidentes en locales de Suecia, Luxemburgo, Países Bajos e Irlanda, según la información recogida por medios europeos.
Productos retirados y medidas de emergencia
En Irlanda, los sistemas de refrigeración de 13 supermercados SuperValu resultaron afectados. Su propietaria, Musgrave, informó que retiró preventivamente productos refrigerados y congelados de esos establecimientos, mientras el resto de la mercancía continuaba disponible.
En Países Bajos se reportaron incidentes en al menos 17 empresas, principalmente carnicerías y pequeños comercios. Algunos establecimientos europeos recurrieron a camiones frigoríficos para preservar sus productos.
La cadena sueca Coop confirmó afectaciones en siete de sus 800 tiendas, vinculadas con una manipulación no autorizada de los sistemas de refrigeración. Reuters señaló que parte de los equipos utilizaba tecnología de control de temperatura de la firma danesa Danfoss, también presente en los incidentes registrados en Francia en octubre.
Un riesgo para la cadena de frío
Los daños muestran cómo una interrupción informática puede tener consecuencias físicas: el aumento de temperatura compromete la conservación de los alimentos y obliga a evaluar su seguridad antes de comercializarlos.
El 3 de noviembre, el Gobierno italiano informó que el impacto en su territorio había sido extremadamente limitado y que no existía un riesgo para la salud pública derivado de los productos descongelados. Ese balance corresponde específicamente a Italia y no al conjunto de países afectados.
La autoría continúa sin esclarecerse. Según la información disponible, ningún grupo había reivindicado públicamente los ataques.


