La programación, la atención al cliente y la digitación de datos figuran entre las ocupaciones con mayor exposición. Los estudios distinguen entre automatizar tareas y eliminar puestos de trabajo.
El avance de la inteligencia artificial está cambiando la forma de trabajar en oficinas, empresas tecnológicas y servicios. Su capacidad para procesar documentos, escribir código y responder consultas abre oportunidades de productividad, pero también genera incertidumbre sobre el futuro de determinadas ocupaciones.
Una investigación de Anthropic, publicada en marzo de 2026, sitúa a los programadores informáticos, representantes de atención al cliente y digitadores de datos entre los trabajadores con mayor exposición observada. El análisis combina capacidades de los modelos con datos de uso profesional de Claude y tareas de ocupaciones estadounidenses.
En programación, la cobertura estimada alcanza el 75% de las tareas; en digitación de datos, el 67%. Estos porcentajes describen la exposición de actividades a la tecnología: no representan una proporción de empleos que desaparecerán.
Entre las áreas expuestas el análisis financiero, la asistencia jurídica, la investigación de mercado, el marketing y el soporte informático. Son actividades que incluyen procesos digitales susceptibles de acelerarse o automatizarse.
Los trabajos que requieren destreza física, adaptación al entorno y atención presencial presentan otras condiciones. En el estudio de Anthropic, cocineros, mecánicos de motocicletas y salvavidas figuran entre las ocupaciones sin cobertura observada suficiente para superar el umbral de su medición. Esto no garantiza que permanezcan ajenos a futuros cambios tecnológicos.
El Fondo Monetario Internacional estimó en 2024 que casi el 40% del empleo mundial está expuesto a la IA, porcentaje que asciende aproximadamente al 60% en economías avanzadas. El organismo señala que la tecnología puede complementar a algunos trabajadores y reducir la demanda de otros, con efectos sobre productividad, salarios y desigualdad.
Por ahora, la investigación de Anthropic no encontró un aumento sistemático del desempleo entre los trabajadores más expuestos desde finales de 2022. Sí identificó señales preliminares de una menor contratación de jóvenes en esas ocupaciones, un resultado que requiere seguimiento.
La transformación plantea un desafío de capacitación. Aprender a utilizar estas herramientas, revisar sus resultados y aplicar criterio profesional será parte de la adaptación laboral. La evolución del empleo dependerá también de cómo las empresas incorporen la tecnología y reorganizen sus actividades.


