Gaby Astudillo / Para Notimercio.
Hay noches que empiezan con frío y terminan convertidas en una verdadera celebración. Así fue la cuarta edición de #LaFiestaMÁS de Estudio TESS, que este año eligió un escenario tan simbólico como el concepto de su encuentro: la Ciudad Mitad del Mundo.
La noche comenzó a bordo de varias chivas que trasladaron a influencers y creadores de contenido hasta el lugar. Entre música, conversaciones y expectativa, el ambiente ya anticipaba que esta no sería una fiesta más. Y al llegar, quedó claro que Estudio TESS había vuelto a apostar en grande.
Luces, colores, música, espacios intervenidos por marcas y una alfombra roja frente al monumento de la Mitad del Mundo recibían a los invitados. Sobre el monumento, un mapping proyectaba una frase que se convirtió en el hilo conductor de la noche: “Ahora todos quieren ser latinos”.
La propuesta de este año tuvo algo especial: mirar hacia nuestras raíces.
La cultura ecuatoriana estuvo presente en los detalles. Canelazos, espumilla, ponche y personajes como el Padre Almeida, la Mama Negra, los cucuruchos y los diablumas aparecieron entre los invitados y los diferentes espacios de la celebración. La música nacional también tuvo su momento, compartiendo protagonismo con los ritmos que hoy forman parte de la identidad latinoamericana.
En la alfombra roja, los creadores de contenido llegaron con sus mejores galas y muchos incorporaron elementos que hablaban de nuestra identidad. Fue interesante ver cómo una industria asociada a las tendencias digitales podía encontrarse, por una noche, con símbolos de nuestra cultura.
Y justamente ahí estuvo uno de los aciertos de esta edición.
Las marcas no fueron simples patrocinadoras. Sus espacios estaban diseñados para convertirse en experiencias: lugares para interactuar, descubrir productos, tomarse fotografías y generar contenido. Una muestra de cómo el marketing de influencia también ha cambiado. Hoy una buena activación necesita algo más que visibilidad; necesita generar una experiencia que las personas quieran recordar y compartir.
La celebración reunió a más de 500 invitados entre creadores, influencers, marcas, medios, agencias, artistas y profesionales vinculados con la industria. Pero la noche todavía tenía preparada una última sorpresa.
Cerca de la medianoche, las comparsas aparecieron para acompañar a los asistentes hasta el Coliseo de la Ciudad Mitad del Mundo. El recorrido terminó convirtiéndose en una extensión de la fiesta, con música y baile para cerrar una noche que parecía no querer terminar.
Esta edición tuvo además un significado especial para Estudio TESS: la agencia cumple diez años.
Ana Cristina López, CEO y fundadora de la empresa, recordó que llegar hasta aquí no ha sido un camino lineal. En una década han existido crisis, pausas, cambios y momentos de crecimiento. Si el año pasado el concepto invitaba a viajar al futuro, esta vez la propuesta fue hacer el recorrido contrario: viajar hacia adentro.
Hacia el origen, las raíces y la identidad.
Y quizás esa fue la verdadera esencia de #LaFiestaMÁSLatina. En una industria que cambia prácticamente todos los días, volver a preguntarnos quiénes somos también puede ser una forma de avanzar.
Estudio TESS celebró diez años rodeado de quienes forman parte de este ecosistema y lo hizo poniendo en el centro algo que muchas veces las tendencias dejan de lado: nuestra identidad.
Porque podemos crear para el mundo, hablarle al mundo y llevar nuestras historias mucho más lejos, sin dejar de celebrar el lugar de donde vienen.
Esta vez, el centro del mundo fue también el centro de la celebración.


