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Embalse de Mazar pierde agua y Ecuador inicia el estiaje con menos respaldo eléctrico

July Ruiz
6 Min Read
El nivel del embalse de Mazar cayó 2,3 metros durante la primera semana de septiembre, mientras Ecuador inicia una temporada de estiaje que podría extenderse hasta marzo de 2027.

El nivel del embalse cayó 2,3 metros entre el 1 y el 8 de septiembre. A la reducción del agua disponible se suma una fuerte caída de las importaciones de electricidad desde Colombia.

El embalse de Mazar, una de las principales reservas estratégicas del sistema eléctrico ecuatoriano, registra una disminución de su nivel de agua durante los primeros días de septiembre de 2026, justo cuando comienza la temporada de estiaje en el país.

Según datos citados por PRIMICIAS, el nivel del embalse pasó de 2.147 metros sobre el nivel del mar el 1 de septiembre a 2.144,69 metros hasta el mediodía del 8 de septiembre. Esto representa una caída de 2,3 metros y una reducción superior a los 20 millones de metros cúbicos de agua.

Mazar todavía está lejos de su nivel crítico

Aunque la disminución genera preocupación, el embalse todavía se encuentra por encima del nivel considerado crítico para su operación.

La cota máxima de Mazar es de 2.153 metros sobre el nivel del mar, mientras que el nivel crítico operativo está en 2.115 metros. Este último nivel es relevante porque cuando el embalse llegó a esa cota durante la crisis eléctrica de 2024, Ecuador enfrentó cortes de energía.

El consultor energético Ricardo Buitrón señala que, con el nivel actual, ya se habría utilizado aproximadamente 20% del volumen útil del embalse, equivalente a unos 60 millones de metros cúbicos. Mazar cuenta con un volumen útil aproximado de 300 millones de metros cúbicos.

El estiaje se adelantó a septiembre

La reducción del nivel de Mazar coincide con el inicio anticipado del estiaje, período en el que disminuyen los caudales de los ríos y, por consecuencia, la capacidad de generación hidroeléctrica.

El Ministerio de Ambiente y Energía prevé que el estiaje se extienda desde septiembre de 2026 hasta marzo de 2027. Históricamente, esta temporada suele comenzar en octubre.

La situación es especialmente relevante porque el complejo Paute Integral, del que forman parte las centrales Mazar, Paute-Molino y Sopladora, tiene una potencia instalada conjunta de 1.757 megavatios, equivalente al 38% de la demanda nacional.

Los caudales también están bajando

La reducción del agua almacenada está relacionada con la menor cantidad de agua que llega al embalse.

Durante los primeros ocho días de septiembre, el caudal de ingreso a Mazar registró un promedio de 54,4 metros cúbicos por segundo, por debajo del promedio histórico de 75 m³/s.

En el mismo período de septiembre de 2025, el promedio fue de 66,93 m³/s. Para Buitrón, estos datos muestran que 2026 está siendo un año seco en la cuenca que alimenta al embalse.

A este escenario se suma la incertidumbre relacionada con el Fenómeno de El Niño y el cambio climático, factores que dificultan anticipar el comportamiento de los caudales durante los próximos meses.

Ecuador también recibe menos electricidad de Colombia

El panorama energético se complica por una segunda variable: la reducción de las importaciones de electricidad desde Colombia.

Colombia tiene capacidad de entregar hasta 450 MW a Ecuador, equivalente a cerca del 10% de la demanda nacional. Sin embargo, desde el 7 de septiembre rigen nuevas condiciones para sus exportaciones debido al riesgo de desabastecimiento asociado al Fenómeno de El Niño.

Las nuevas reglas establecen que Colombia debe priorizar su demanda interna y solo podrá vender energía a Ecuador cuando disponga de excedentes. La electricidad puede provenir de fuentes hidroeléctricas, solares y eólicas, mientras que también existe la posibilidad de exportar generación térmica con combustibles líquidos, aunque a un costo mayor.

El efecto ya se observa en las cifras: entre el 1 y el 6 de septiembre, Ecuador recibió desde Colombia un promedio de 281,1 MW diarios. El 7 de septiembre, hasta las 16:00, ese promedio cayó a apenas 9,06 MW.

¿Habrá cortes de luz?

La caída del nivel de Mazar no significa que Ecuador esté nuevamente frente a cortes de energía de forma inmediata. El embalse todavía se encuentra 29,69 metros por encima del nivel crítico operativo.

Sin embargo, el inicio del estiaje con menores caudales y menos electricidad importada aumenta la presión sobre el sistema eléctrico nacional.

El Gobierno también enfrenta el desafío de incorporar nueva generación térmica para cubrir la menor producción hidroeléctrica. Un escenario previamente analizado por Cenace contempla riesgos de déficit durante los meses más fuertes del estiaje, especialmente hacia noviembre.

Por ahora, el nivel de Mazar se convierte en uno de los principales indicadores para evaluar la situación energética de Ecuador durante los próximos meses.

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