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Trump recibirá a Xi Jinping con un banquete mientras EE. UU. y China buscan destrabar su relación comercial

July Ruiz
5 Min Read
Donald Trump recibirá a Xi Jinping en la Casa Blanca el 24 de septiembre en una visita marcada por la agenda comercial y las tensiones entre Estados Unidos y China.

El presidente estadounidense confirmó que ofrecerá una cena de Estado al mandatario chino el 24 de septiembre. Xi podría llegar a Washington acompañado de una importante delegación empresarial.

La próxima reunión entre Donald Trump y Xi Jinping tendrá un componente protocolario de alto nivel, pero también una agenda marcada por los intereses comerciales de las dos mayores economías del mundo.

Trump confirmó que ofrecerá un banquete de Estado en la Casa Blanca durante la visita de Xi a Washington, prevista para el 24 de septiembre. El anuncio se produce mientras ambos gobiernos mantienen diferencias sobre comercio, inversiones y el acceso de empresas chinas al mercado estadounidense.

“Vamos a tener un banquete de Estado y vamos a hacer grandes cosas con China”, afirmó Trump ante periodistas en el Despacho Oval.

Una cena que llega en medio de la competencia

El encuentro entre los dos mandatarios ocurre en un escenario de competencia estratégica. Estados Unidos y China mantienen disputas relacionadas con aranceles, inversiones, tecnología y las condiciones de acceso a sus respectivos mercados.

A pesar de estas diferencias, Trump ha destacado públicamente la relación comercial entre ambos países y ha calificado a Xi como un “gran caballero”, al tiempo que reconoce que China continúa siendo un competidor de Estados Unidos.

El objetivo de la reunión será, entre otros asuntos, encontrar espacios para ampliar la cooperación económica sin eliminar las diferencias estratégicas que existen entre Washington y Pekín.

Xi podría llegar con empresarios

Uno de los elementos que podría darle un carácter especialmente económico a la visita es la posible presencia de una delegación empresarial china.

Según fuentes citadas por Reuters, Xi estaría preparando un grupo amplio de ejecutivos para acompañarlo a Estados Unidos. La participación de empresarios de alto nivel sería poco habitual en los viajes internacionales del mandatario chino.

La composición definitiva de esta delegación todavía no ha sido confirmada.

La iniciativa tendría como uno de sus objetivos mostrar la disposición de Pekín a fortalecer las relaciones comerciales y promover inversiones en Estados Unidos, en un momento en que las compañías chinas enfrentan un mayor escrutinio por parte de las autoridades estadounidenses.

El comercio estará en el centro de la conversación

La visita tendrá lugar mientras Washington y Pekín intentan consolidar algunos avances alcanzados durante los últimos meses.

En mayo, Trump y Xi acordaron avanzar en mecanismos destinados a mejorar la estabilidad de la relación económica, incluyendo la creación de un Consejo de Comercio y un Consejo de Inversión entre Estados Unidos y China.

Entre los asuntos económicos que han formado parte de las conversaciones están el acceso a mercados, las inversiones, las materias primas estratégicas y las compras de productos estadounidenses por parte de China.

La relación también tiene un fuerte componente empresarial: durante la visita de Trump a China en mayo, el mandatario estadounidense estuvo acompañado por numerosos ejecutivos de grandes compañías de su país.

Una relación que combina cooperación y rivalidad

El próximo encuentro refleja la complejidad de la relación entre Washington y Pekín.

Ambas potencias tienen intereses económicos compartidos y dependen de un volumen importante de comercio, pero al mismo tiempo compiten por influencia tecnológica, inversiones y posiciones estratégicas a escala global.

A esto se suman diferencias geopolíticas relacionadas con Taiwán y Medio Oriente, además de las restricciones estadounidenses a determinadas empresas y productos chinos.

Por ello, el banquete anunciado por Trump tendrá una dimensión simbólica: será una muestra de acercamiento entre dos gobiernos que, pese a sus disputas, necesitan mantener canales de negociación abiertos.

Septiembre será clave para la relación bilateral

La visita de Xi está prevista para el 24 de septiembre, fecha en la que se desarrollará la reunión con Trump y el banquete de Estado.

Hasta entonces, Washington y Pekín deberán definir los detalles de la agenda y los posibles acuerdos que podrían anunciarse durante la cumbre.

Más allá del protocolo, la presencia potencial de empresarios chinos convierte el encuentro en una oportunidad para medir hasta dónde pueden avanzar las dos potencias en materia de comercio e inversión.

El resultado de la reunión podría marcar el tono de la relación económica entre Estados Unidos y China durante los próximos meses.

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