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Ryan Reynolds cumple 50 años: de Deadpool a construir una carrera más allá de Hollywood

Diana Penafiel
5 Min Read
Ryan Reynolds cumple 50 años este 23 de octubre de 2026.

El actor canadiense encontró en el humor una identidad propia, transformó a un antihéroe en fenómeno de taquilla y llevó su popularidad al mundo empresarial y al fútbol.

Ryan Reynolds cumple 50 años este viernes 23 de octubre y llega al medio siglo con una carrera que hace tiempo dejó de depender únicamente de sus películas. El actor canadiense, conocido mundialmente por interpretar a Deadpool, convirtió su particular sentido del humor en una marca reconocible dentro y fuera de Hollywood. Lo que comenzó con pequeños papeles en televisión terminó abriéndole las puertas del cine, la producción, la publicidad y hasta el fútbol profesional.

Nacido en Vancouver, Canadá, en 1976, Reynolds empezó a actuar durante su adolescencia. Participó en la serie juvenil Hillside y posteriormente ganó reconocimiento con la comedia televisiva Two Guys and a Girl. Aquellos primeros años estuvieron marcados por personajes de humor rápido y respuestas irónicas, rasgos que terminarían acompañándolo durante buena parte de su trayectoria.

Su llegada al cine incluyó comedias como Van Wilder y La propuesta, esta última junto a Sandra Bullock, pero su filmografía nunca se limitó a un solo género. También exploró el suspenso y el drama en producciones como Enterrado, donde asumió el desafío de sostener gran parte de la historia desde un espacio cerrado. Sin embargo, el personaje que cambiaría definitivamente su posición en la industria todavía estaba por llegar.

Deadpool, el personaje que cambió su carrera

En 2016, Reynolds estrenó Deadpool, una película de superhéroes que rompía con varias convenciones del género. Su protagonista hablaba directamente al público, utilizaba el sarcasmo incluso en las escenas de acción y se burlaba constantemente de su propia condición de personaje cinematográfico. Era una propuesta que conectaba con el estilo del actor y que terminó convirtiéndose en un éxito comercial.

El camino hasta ese estreno no había sido sencillo. Reynolds ya había interpretado una versión del personaje en X-Men Origins: Wolverine, de 2009, pero aquella aparición estuvo lejos de convertirse en la adaptación que esperaba. Años después, el proyecto individual permitió recuperar la personalidad irreverente del antihéroe y consolidó una franquicia que continuó con Deadpool 2, en 2018, y Deadpool & Wolverine, en 2024, junto a Hugh Jackman.

El éxito de la saga también confirmó algo que Reynolds había demostrado a lo largo de su carrera: su capacidad para reírse de sí mismo. Esa característica se extendió a sus entrevistas, campañas promocionales y publicaciones en redes sociales, donde la distancia entre el actor y algunos de sus personajes parece reducirse deliberadamente.

Del cine a los negocios y al fútbol

Mientras su carrera cinematográfica crecía, Reynolds comenzó a involucrarse en negocios alejados de los estudios. Participó en proyectos vinculados con Aviation Gin, Mint Mobile y la empresa de producción y publicidad Maximum Effort, utilizando frecuentemente el mismo humor que caracteriza sus películas para promocionar productos y construir campañas.

Una de sus iniciativas más conocidas fue la adquisición del club galés Wrexham junto al también actor Rob McElhenney. La experiencia dio origen a la serie documental Welcome to Wrexham, que acercó a una audiencia internacional la historia del equipo, sus aficionados y la transformación deportiva e institucional del club.

La aventura futbolística mostró otra faceta del intérprete: la de un empresario dispuesto a involucrarse públicamente en un proyecto cuya historia no gira alrededor de una estrella de Hollywood, sino de una comunidad profundamente vinculada con su equipo.

A lo largo de su trayectoria, Reynolds ha combinado comedias románticas, películas de acción, animación y proyectos de producción propia. También ha construido una vida familiar junto a la actriz Blake Lively, con quien tiene cuatro hijos.

Al cumplir 50 años, su historia reúne distintas etapas: el joven canadiense que buscaba oportunidades en televisión, el actor que encontró en Deadpool su personaje más reconocido y el empresario que llevó su estilo personal a otros sectores. Más allá de los éxitos de taquilla, Reynolds ha conseguido algo poco frecuente: hacer de su sentido del humor una de las señas de identidad más reconocibles de su carrera.

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