Ad image

Tirante El Blanco (2006)

July Ruiz
2 Min Read
El ideal caballeresco y el amor cortés vincularon el honor, la valentía y la devoción a la dama en la cultura de la nobleza medieval europea.

Cinema Parediso

Esteban Ponce Tarré / Para Notimercio

Surgidos en la Europa medieval entre los siglos XI y XII, el ideal caballeresco y el amor cortés transformaron a la nobleza. La caballería convirtió al guerrero en un protector ético y religioso de los débiles, mientras que el amor cortés instauró una devoción vasallática e idealizada hacia la dama, concibiendo el deseo como una vía de perfeccionamiento moral, honor y valentía mediante el servicio.

Sin embargo, esta concepción no tardaría en ser cuestionada por la propia literatura. Tirant lo Blanc (1490), de Joanot Martorell, rompió con ese molde al sustituir la magia por el realismo, el sensualismo y la estrategia militar. Al humanizar al héroe y mostrar sus flaquezas carnales y físicas, Martorell anticipó la parodia y la subversión del género que Miguel de Cervantes llevaría a la cumbre en El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha (1605-1615), marcando el germen de la novela moderna desde la verosimilitud.

Siglos más tarde, la adaptación cinematográfica Tirante el Blanco (2006), de Vicente Aranda, recuperó este genuino espíritu al priorizar la sensualidad, el erotismo y el humor. La cinta celebra la obra del maestro valenciano al resaltar el declive del héroe mítico, integrando además la vitalidad folclórica y el frescor popular del pueblo valenciano.

Share This Article
No hay comentarios