La película dirigida por Dwight Gregorich se estrenó el 1 de octubre. Un robo desencadena una persecución que pone a prueba la relación entre una adolescente y su madrastra.
Por July Ruiz / Notimercio
Una mochila robada convierte una mala decisión en una situación de peligro. Ese es el punto de partida de “Buenos amigos”, la película ecuatoriana protagonizada por Karen Montero y Melissa Endara, que llegó a los cines del país el 1 de octubre de 2026.
Dirigida y escrita por el cineasta cubano Dwight Gregorich, la producción combina acción, suspenso, humor y drama familiar, con Quito y Cumbayá como escenarios.
Una relación difícil, una amenaza inesperada
Montero interpreta a Tatiana, una mujer que intenta acercarse a Isabel, la hija adolescente de su pareja. La joven, encarnada por Endara, rechaza esa relación y se involucra con un grupo que comete robos.
El conflicto cambia de escala cuando sustraen una mochila que contiene pruebas relacionadas con una organización criminal europea. Tatiana deberá intervenir para proteger a su hijastra, mientras ambas enfrentan una amenaza que las obliga a replantear su vínculo.
Karen Montero lleva una experiencia personal a la ficción
Además de actuar, Montero participa como productora del largometraje. La artista lojana explicó que su experiencia como madrastra contribuyó a construir el personaje y a explorar las dificultades de formar una familia ensamblada.
Su propuesta busca mostrar una relación que se construye con tiempo, decisiones y afecto, en medio de una trama de supervivencia.
Quito como escenario de acción
El rodaje se realizó durante 23 días e incluyó locaciones como el Metro, el Centro Histórico y el túnel Guayasamín.
Estos espacios forman parte de una historia que traslada las persecuciones y el suspenso a lugares reconocibles para el público ecuatoriano.
Amistades y lealtades bajo la lupa
El reparto incluye a Álex Vizuete, Jalál Dubois y Tania Mamery, entre otros intérpretes.
Más allá del peligro, “Buenos amigos” plantea preguntas sobre la confianza, las decisiones juveniles y las personas que permanecen cerca cuando aparecen los problemas. Su apuesta combina entretenimiento con una mirada a los vínculos familiares y las falsas lealtades.


