En 1977, el reclamo por un beneficio laboral terminó en una violenta represión policial. El número de víctimas nunca pudo determinarse con exactitud y cada 18 de octubre Ecuador conmemora el Día de la Dignidad del Trabajador Azucarero.
El 18 de octubre de 1977, los trabajadores del ingenio azucarero Aztra, en La Troncal, provincia del Cañar, reclamaban el cumplimiento de un beneficio establecido en su contrato colectivo. La jornada terminó en una intervención policial que dejó muertos y desaparecidos, y marcó para siempre la historia del movimiento obrero ecuatoriano.
Cuarenta y nueve años después, Ecuador recuerda aquella tragedia mediante el Día de la Dignidad del Trabajador Azucarero, una conmemoración que reconoce la lucha por los derechos laborales y mantiene presente una historia atravesada por la violencia, las versiones contradictorias y la búsqueda de justicia.
El reclamo que desencadenó la huelga
El conflicto tenía un origen concreto: los trabajadores exigían recibir el 20 % del incremento del precio oficial del azúcar, un beneficio contemplado en su contrato colectivo. No se trataba de solicitar una participación general en las ganancias de la empresa, sino del cumplimiento de una obligación vinculada al aumento del precio del producto.
En agosto de 1977, durante la dictadura militar que gobernaba Ecuador, se autorizó una subida superior al 54 % en el precio del azúcar destinado al mercado interno. Sin embargo, una decisión gubernamental estableció que esa diferencia no se trasladaría a las remuneraciones de los trabajadores.
La medida profundizó el conflicto. Las organizaciones sindicales consideraban que se estaba desconociendo lo acordado con la empresa y, tras varios intentos de negociación, los trabajadores iniciaron una huelga y ocuparon las instalaciones del ingenio.
Aquel 18 de octubre, familiares de los obreros se encontraban en el lugar cuando se produjo la intervención de la fuerza pública. Las denuncias sindicales presentadas ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) describieron el uso de armas de fuego y gases lacrimógenos. En medio del desalojo, algunas personas intentaron escapar por un canal de riego y murieron ahogadas.
La represión ocurrió en un período en el que Ecuador estaba gobernado por un triunvirato militar y avanzaba hacia el retorno al régimen constitucional. Las autoridades de la época sostuvieron que la huelga era ilegal y ofrecieron una versión de los acontecimientos que difería sustancialmente de las denuncias de los trabajadores.
Una cifra de víctimas que nunca pudo establecerse con exactitud
Una de las controversias que permanece en torno a Aztra es el número de personas fallecidas. En su examen del caso, el Comité de Libertad Sindical de la OIT recogió que las autoridades ecuatorianas habían reconocido 24 muertos, mientras que las organizaciones sindicales denunciaban alrededor de cien víctimas, entre trabajadores y familiares.
El organismo internacional no presentó ambas cifras como un balance definitivo. Por el contrario, señaló las importantes contradicciones existentes entre las versiones sobre la intervención policial, las causas de las muertes y la cantidad de personas afectadas.
La incertidumbre persistió durante las décadas siguientes. En octubre de 2017, la Fiscalía General del Estado realizó una reconstrucción de los hechos con la participación de 25 testigos. En su comunicado oficial, la institución reconoció que el número exacto de víctimas de Aztra nunca había podido determinarse.
La documentación histórica recoge denuncias de desapariciones y cuestionamientos a las investigaciones realizadas después de la masacre. En 2025, la Universidad Andina Simón Bolívar publicó una segunda edición del libro testimonial La masacre de Aztra: el crimen más espantoso de la dictadura militar, 1976-1979, de Víctor Granda Aguilar, abogado de los trabajadores y testigo de aquellos acontecimientos. La obra reúne documentos y testimonios sobre la huelga, la represión y las responsabilidades denunciadas a lo largo de los años.
Por qué el 18 de octubre es el Día de la Dignidad del Trabajador Azucarero
El reconocimiento oficial llegó el 21 de octubre de 2014, cuando la Asamblea Nacional aprobó, con 87 votos, una resolución que declaró el 18 de octubre de cada año como Día de la Dignidad del Trabajador Azucarero.
La decisión no se limitó a establecer una fecha conmemorativa. El Legislativo rindió homenaje a los trabajadores y sus familias, y exhortó a la Fiscalía a investigar lo ocurrido. La resolución planteó la importancia de preservar la memoria de las víctimas y garantizar los derechos a la verdad, la justicia y la reparación.
La Asamblea solicitó, entre otras medidas, destinar un espacio en el Palacio Legislativo a los nombres de las personas asesinadas y desaparecidas. Con ello buscaba reconocer que la memoria de Aztra pertenece no solamente a quienes vivieron la tragedia, sino a la historia del país.
A 49 años de aquellos hechos, la conmemoración recuerda que las conquistas laborales tienen detrás conflictos, negociaciones y luchas colectivas. Aztra permanece como un símbolo de los derechos de los trabajadores y de la necesidad de esclarecer las violaciones ocurridas durante la dictadura.
Cada 18 de octubre, el Día de la Dignidad del Trabajador Azucarero recupera esa memoria y devuelve al presente una pregunta que atraviesa la historia de la masacre: qué justicia recibieron quienes perdieron la vida mientras reclamaban el cumplimiento de sus derechos.


