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Regreso a la rutina: cómo recuperar hábitos saludables después de las vacaciones

July Ruiz
5 Min Read
Volver a la rutina también es una oportunidad para recuperar hábitos saludables.

Tener un periodo de desconexión representa una valiosa oportunidad para descansar, compartir en familia y salir de la rutina diaria. Sin embargo, también suele traer consigo cambios en los horarios de sueño, una alimentación menos estructurada, menor actividad física y dinámicas diferentes para todos los integrantes del hogar. Con la vuelta a las responsabilidades cotidianas, toda la familia enfrenta el reto de reorganizar sus hábitos. Retomar estas prácticas de forma gradual no solo facilita la adaptación a la rutina, sino que también favorece el bienestar físico y emocional, mejora la concentración y contribuye a que niños, adolescentes y adultos afronten esta nueva etapa con mayor energía y equilibrio.

A continuación, la nutricionista Clara Valderrama comparte cinco aspectos fundamentales para lograr una transición exitosa:

1. Reajustar los horarios de sueño de manera gradual

Durante las vacaciones es común acostarse más tarde. Sin embargo, retornar a la normalidad con un horario desordenado puede provocar cansancio y falta de concentración.

La especialista recomienda ajustar el horario al menos una semana antes del retorno a la jornada habitual, adelantando la hora de dormir entre 15 y 30 minutos cada noche, además de adoptar rutinas positivas de higiene de sueño, como limitar el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse y mantener una rutina nocturna que favorezca el descanso.

2. Retomar una alimentación equilibrada desde el primer día

Las vacaciones suelen estar acompañadas de comidas fuera de casa, horarios irregulares y un mayor consumo de alimentos con alto contenido de azúcar y grasas. Por ello, el regreso a clases es una buena oportunidad para recuperar una alimentación variada y balanceada.

No se trata de seguir dietas restrictivas, sino de volver a establecer horarios regulares para las comidas y asegurar una alimentación que aporte los nutrientes que el organismo necesita. Incluir diariamente frutas y verduras, alimentos ricos en fibra, fuentes adecuadas de proteína y preferir cereales integrales puede contribuir a una alimentación más completa y equilibrada. Asimismo, no se debe omitir el desayuno, ya que este aporta nutrientes y energía necesarios para iniciar las actividades diarias”.

Carla Vakderrama / Nutricionista.

3. No olvidar la hidratación durante la jornada 

El agua desempeña un papel esencial en el funcionamiento del organismo. Una hidratación insuficiente puede afectar la atención y el desempeño físico, aspectos especialmente importantes durante la rutina al retomar las actividades diarias. 

Llevar una botella reutilizable, tomar agua con frecuencia o bebidas hidratantes y no esperar a sentir sed son hábitos sencillos que ayudan a mantener una hidratación adecuada a lo largo del día”.

Carla Valderrama / Nutricionista.

4. Organizar el tiempo para reducir el estrés

Uno de los mayores retos al volver a la cotidianidad es equilibrar diversas actividades y responsabilidades como estudios, vida social, jornada laboral y tiempo de descanso. Una buena planificación permite reducir la sensación de estrés y evitar la acumulación de tareas.

El uso de agendas, calendarios o aplicaciones de organización facilita establecer prioridades, distribuir el tiempo adecuadamente y reservar espacios para descansar y realizar actividades recreativas, sin que interfieran en las jornadas habituales.

5. Incorporar movimiento a la rutina diaria

Retomar la actividad física no significa necesariamente inscribirse en un gimnasio o practicar deporte de alta intensidad. Caminar, andar en bicicleta, realizar pausas activas entre sesiones de estudio o trabajo y practicar alguna disciplina recreativa son alternativas que ayudan a mejorar el estado de ánimo, aumentar los niveles de energía y favorecer un mejor descanso nocturno.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las personas realicen 150 minutos de actividad física moderada a la semana para favorecer su salud física y mental.

Retomar la cotidianidad representa una oportunidad para recuperar hábitos que favorezcan el bienestar físico y mental de toda la familia. En medio de las responsabilidades diarias, pequeños cambios como dormir lo suficiente, mantener una alimentación equilibrada, hidratarse adecuadamente y organizar mejor el tiempo pueden marcar una diferencia significativa en la calidad de vida. Más que buscar cambios drásticos, la clave está en incorporar rutinas saludables que sean sostenibles y puedan mantenerse a lo largo del tiempo.

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