La esclerosis múltiple (EM), conocida como una “enfermedad invisible”, está impulsando un llamado urgente a transformar el sistema de salud ecuatoriano. Expertos coinciden en que es necesario pasar de un modelo fragmentado y burocrático a uno de atención integral que priorice el diagnóstico temprano, la innovación tecnológica y la continuidad en los tratamientos.
Este cambio no solo impacta la calidad de vida de los pacientes, sino también la sostenibilidad económica del país, al evitar pérdidas millonarias asociadas a la disminución de la población productiva.
Síntomas invisibles y diagnóstico tardío: el principal desafío
En sus etapas iniciales, la esclerosis múltiple puede manifestarse con síntomas poco visibles pero altamente incapacitantes, como:
- Fatiga crónica
- Alteraciones visuales
- Dificultades cognitivas leves
Estas señales suelen retrasar el diagnóstico, generando aislamiento social y progresión silenciosa de la enfermedad.
En Ecuador, la situación se agrava dentro del sistema público, especialmente en entidades como el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social y el Ministerio de Salud Pública del Ecuador, donde los procesos administrativos pueden provocar interrupciones en el acceso a tratamientos.
La falta de disponibilidad continua de terapias como las Terapias Modificadoras de la Enfermedad (DMTs / HET) se convierte en una barrera crítica que acelera la discapacidad de forma irreversibe.
Innovación en salud: el rol de la tecnología y el paciente experto
Frente a este panorama, el sector biotecnológico propone integrar la medicina con herramientas digitales que acompañen al paciente de forma continua.
En este contexto, Roche Ecuador impulsa soluciones como MedWallet, una herramienta diseñada para mejorar la adherencia a los tratamientos y facilitar la gestión del paciente.
Entre sus funcionalidades destacan:
- Autogestión de citas médicas
- Recordatorios de medicación
- Seguimiento de controles
- Acceso a información validada
- Registro de tratamientos adicionales
Estas tecnologías promueven el concepto de “paciente experto”, empoderando a las personas para gestionar activamente su salud y reduciendo la carga administrativa dentro del sistema.
La brecha real no es solo el acceso a una molécula; es la necesidad de un ecosistema de salud que acompañe al paciente desde el diagnóstico temprano hasta su calidad de vida.
Oana Matei.Impacto económico: la innovación como inversión
La urgencia de actuar también se respalda en datos económicos. Según el Instituto WifOR, las barreras en la atención de enfermedades crónicas han generado:
- USD 699 millones en pérdidas de productividad
- Más de 83.500 años de vida saludable perdidos en Ecuador
En contraste, garantizar el acceso a innovación médica puede generar:
- USD 0,82 millones de beneficio social por intervención local
A nivel global, los tratamientos innovadores para la esclerosis múltiple han producido un impacto positivo cercano a USD 6 mil millones entre 2017 y 2023, reduciendo recaídas y preservando la autonomía de los pacientes.
Un nuevo modelo de salud para Ecuador
El tratamiento oportuno de la esclerosis múltiple, junto con el fortalecimiento de las cadenas de suministro y la incorporación de herramientas digitales, ya no debe considerarse un gasto, sino una inversión estratégica.
Avanzar hacia un sistema de salud integral permitirá proteger:
- La calidad de vida de los pacientes
- La sostenibilidad del sistema sanitario
- La productividad del país
La transformación del modelo de atención es clave para convertir el manejo de la esclerosis múltiple en un estándar más eficiente, humano y sostenible en Ecuador.






