En el sector de San Antonio de Pichincha, en Quito, se presentó ‘Amasamos el Futuro’, un modelo de emprendimiento social que busca convertir la capacitación técnica en una puerta hacia la independencia económica para mujeres víctimas de violencia y personas en situación de vulnerabilidad. Esta iniciativa fue presentada por la Fundación Nuestros Jóvenes con el apoyo de la empresa sueca Electrolux.
Durante el evento de lanzamiento, representantes de la fundación explicaron que el acceso al empleo puede convertirse en una herramienta clave de protección y reconstrucción de proyectos de vida para mujeres que han sufrido situaciones de violencia. El programa busca ofrecer formación práctica en panadería y acompañamiento para facilitar procesos de inserción laboral a más de 30 personas cada mes, principalmente mujeres migrantes y de la comunidad de acogida en Quito.
El Gerente Comercial de Electrolux, Christopher Carrera, participó en el evento y destacó la importancia de que el sector privado contribuya a iniciativas que promuevan la sostenibilidad social y el acceso a oportunidades productivas.
Para Electrolux, ser parte de este espacio significa poner nuestra tecnología al servicio de un propósito mayor. La donación de electrodomésticos para los talleres de panadería busca fortalecer este proceso de formación, brindando a las participantes herramientas que les permitan aprender, practicar y proyectarse hacia nuevas oportunidades laborales.
Christopher Carrera, gerente comercial de Electrolux.En el marco del lanzamiento, se realizó la entrega de electrodomésticos que serán utilizados en los talleres de formación en panadería como parte del proceso de capacitación técnica de las participantes. Con iniciativas como Amasamos el Futuro, la Fundación Nuestros Jóvenes busca brindar herramientas concretas para romper ciclos de violencia y exclusión, apostando por modelos de emprendimiento social replicables que generen impacto en las comunidades.
Durante el evento, los asistentes realizaron un recorrido por las instalaciones de la fundación y conocieron de cerca los espacios donde se desarrollarán los talleres, además de compartir alimentos preparados por la propia organización. Este enfoque práctico no solo proporciona habilidades técnicas, sino que también fomenta un sentido de comunidad y apoyo entre las participantes.
El proyecto se desarrollará en las instalaciones de la fundación, donde se espera que el modelo pueda ampliarse en el futuro para beneficiar a más personas y consolidarse como una alternativa de inclusión económica en el país.
Amasamos el Futuro representa una oportunidad significativa para empoderar a mujeres en situación de vulnerabilidad, ofreciendo no solo habilidades técnicas, sino también un camino hacia la independencia económica y la reconstrucción de sus vidas. Esta iniciativa destaca la importancia de la colaboración entre el sector privado y las organizaciones sociales para generar un impacto positivo en la comunidad.





