Ad image

El 90 % de los casos de cáncer de mama se pueden curar si se detectan a tiempo

Abi Cadena
5 Min Read
El cáncer de mama comienza como una proliferación de células en el tejido mamario.

César Paz-y-Miño / Para Notimercio

El cáncer de mama continúa siendo el tipo de cáncer más diagnosticado en el mundo y la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres. Su control requiere un enfoque integral que combina diagnóstico temprano, cirugía conservadora, terapias sistémicas, acompañamiento psicológico y estrategias de prevención comunitaria.

La mamografía sigue siendo el pilar del filtrado poblacional, capaz de reducir hasta un 20% la mortalidad cuando se aplica de manera sistemática. Sin embargo, su eficacia disminuye en mujeres jóvenes o con mamas densas, un aspecto especialmente relevante para América Latina, donde los tumores aparecen a edades más tempranas que en Europa. Por ello, el IEO recomienda complementar la mamografía con ecografía mamaria y resonancia magnética (RMM), así como el uso de técnicas modernas como la mamografía 3D (tomosíntesis) y la mamografía con contraste (CESM).

En Ecuador, estas tecnologías se encuentran disponibles solo en grandes hospitales urbanos. La inclusión de mamografía móvil y telerradiología, recomendada en el texto, podría ser una estrategia efectiva para zonas rurales y amazónicas, donde el acceso sigue siendo limitado.

Existe una tendencia global hacia tratamientos menos invasivos y más personalizados. Ensayos clínicos internacionales, como el ACOSOG Z0011 y el AMAROS, demostraron que la disección axilar ya no ofrece ventajas en pacientes con pocos ganglios afectados y que la radioterapia selectiva puede garantizar un control similar con menor morbilidad. 

Esta evidencia respalda el modelo conservador que Ecuador empieza a aplicar en diversos centros, donde se prioriza la biopsia de ganglio centinela sobre las cirugías mutilantes. Asimismo, los avances en reconstrucción mamaria, incluso tras cirugías previas o recidivas, muestran que la oncología moderna no solo busca curar, sino también preservar la identidad corporal y emocional de las pacientes.

El 90% de las mujeres diagnosticadas en estadios tempranos puede alcanzar la curación con tratamientos adecuados. Ello se debe a los progresos en quimioterapia, terapia endocrina y terapias dirigidas como anti-HER2 o inhibidores de PARP. En particular, las decisiones terapéuticas se apoyan cada vez más en firmas genómicas, que permiten predecir la agresividad tumoral y definir si se debe intensificar o reducir la terapia.

Para Ecuador, donde el acceso a estudios moleculares aún es escaso, esta orientación representa el futuro inmediato: pasar del tratamiento genérico a la medicina personalizada, basada en el perfil genético del tumor y en variantes locales como las detectadas en BRCA1, BRCA2, PALB2 o ATM en estudios recientes. El rastreo básico de exámenes genéticos en cáncer de mama es: BRCA1 y 2, PALB2, RAD51C, RAD51D, BRIP1 Y TP53. Recomendación limitada: ATM y CHECK2. No recomendados, excepto en síndromes clínicos asociados específicos: STK11, PTEN, NF1 y CDH1.

Es importante la telemedicina y la educación sanitaria como herramientas para reducir inequidades. La combinación de teleconsulta, teleimagen y programas de divulgación, puede acercar la detección temprana a comunidades rurales, siempre que se aseguren la calidad de la imagen y la confidencialidad de los datos. En Ecuador, donde el 45% de la población vive fuera de las capitales provinciales, esta estrategia podría transformar la cobertura del tamizaje oncológico femenino.

Aplicar las recomendaciones internacionales de Oncología y Genética, implica adaptar la tecnología y la ciencia a la realidad social ecuatoriana. Urge fortalecer la red de tamizaje gratuito, garantizar mamografía anual desde los 40 años (o antes en casos genéticos), incorporar inteligencia artificial para lectura de imágenes y crear un registro nacional genómico del cáncer de mama, que permita entender las mutaciones propias del país.
El cáncer de mama ya no se define solo por el tumor, sino por el contexto en que aparece: lo biológico, genético y social. “Las mujeres que acceden a diagnóstico precoz y atención multidisciplinaria tienen una posibilidad de curación cercana al 90 %”. Ecuador tiene las herramientas científicas para lograrlo; falta convertirlas en política pública.

¿Qué piensas sobre este tema? Escríbenos a info@notimercio.ec

Share This Article
No hay comentarios