La creencia popular cuenta que San Francisco azota las nubes con el cordón de su hábito y provoca aguaceros y relámpagos. En la Sierra ecuatoriana, esta historia coincide con la transición hacia la época lluviosa, cuya intensidad y fechas varían cada año.
Cada 4 de octubre, cuando se celebra a San Francisco de Asís, vuelve a escucharse una expresión familiar para muchos quiteños: el Cordonazo de San Francisco. Es el nombre popular con el que se relacionan las lluvias intensas de estos días con la festividad del santo, en una tradición que combina memoria cultural, religión y observación del clima.
¿Qué cuenta la leyenda?
Según la tradición, San Francisco se desprende del cordón que lleva alrededor de su hábito y lo sacude contra las nubes. Ese movimiento daría origen a los aguaceros y relámpagos que anuncian el final de los días secos.
La historia tiene especial presencia en Quito y la Sierra ecuatoriana, aunque también se conoce en otros países de América Latina. Su vínculo con el 4 de octubre responde a la fecha que ocupa San Francisco de Asís en el calendario católico.
¿Por qué suele llover en estas fechas?
La explicación meteorológica se encuentra en el cambio estacional. El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha señalado que octubre es un mes de transición entre la temporada seca y la lluviosa en gran parte del Callejón Interandino.
En un boletín publicado en octubre de 2024, la institución explicó que este proceso suele comenzar desde mediados de septiembre y puede alternar períodos de lluvia con jornadas secas. Ese antecedente describe el comportamiento estacional de la región; no constituye un pronóstico para 2026.
La variabilidad también aparece en un boletín del Inamhi de septiembre de 2015, que relacionaba el inicio de la época lluviosa, hacia finales de septiembre o comienzos de octubre, con el nombre tradicional del cordonazo. La entidad advertía que su presencia variaba entre años. Por ello, la fecha religiosa no garantiza una tormenta el 4 de octubre.
Las lluvias de octubre de 2026
Este año, Quito y sus valles registraron una fuerte lluvia con tormenta eléctrica durante la tarde del sábado 3 de octubre. Según el balance municipal recogido por PRIMICIAS, se atendieron 11 emergencias, entre inundaciones, un movimiento en masa, una caída de árbol y una obstrucción de colector. El Municipio informó que no hubo afectaciones a personas, familias o viviendas.
El mismo reporte recoge una advertencia del Inamhi por fuertes precipitaciones en la Sierra entre el 2 y el 5 de octubre. Aunque estos aguaceros coinciden con las fechas asociadas al cordonazo, su evolución debe seguirse mediante los pronósticos meteorológicos.


