Un ataque armado frente a una licorería dejó un hombre muerto y un transeúnte herido. El temor entre los habitantes también comienza a sentirse en las ventas de los negocios de la zona.
La violencia volvió a generar preocupación entre los habitantes del centro de Samborondón, Guayas, luego de un ataque armado ocurrido la noche del sábado 19 de septiembre de 2026.
El hecho ocurrió en los exteriores de una licorería, donde un hombre de aproximadamente 29 años fue atacado a tiros. Durante el incidente, una de las balas también alcanzó a un joven que transitaba por el sector.
El ataque ocurrió frente a un local comercial
Según el reporte conocido sobre el caso, el atacante realizó varios disparos contra la víctima y posteriormente escapó del lugar.
El sospechoso habría corrido aproximadamente media cuadra hasta llegar a una motocicleta en la que lo esperaba otra persona. Ambos huyeron en dirección al cerro Santa Ana y la vía a Salitre.
La Policía analiza las cámaras de seguridad instaladas en los alrededores para obtener imágenes que permitan establecer la identidad de los responsables y reconstruir cómo ocurrió el ataque.
Hasta el reporte publicado sobre el caso, las víctimas no habían sido identificadas oficialmente.
Una persona que pasaba por el lugar resultó herida
El hecho también afectó a una persona que no estaría relacionada con el ataque. Un transeúnte, de aproximadamente 25 años, fue alcanzado por una bala durante la balacera.
El joven fue trasladado a una casa de salud, donde permanecía hospitalizado mientras las autoridades continuaban con las investigaciones.
El caso quedó bajo investigación para determinar las circunstancias del asesinato y establecer el posible móvil.
El miedo también afecta a los negocios
Más allá del impacto inmediato del crimen, comerciantes del sector aseguran que la inseguridad está modificando la dinámica de la zona.
Algunos propietarios y trabajadores señalan que los clientes prefieren evitar salir durante la noche, situación que se refleja en una menor actividad comercial.
Una comerciante entrevistada tras el ataque contó que sus ventas habían caído considerablemente. Según su testimonio, durante la mañana del martes apenas había conseguido vender tres dólares en productos.
La preocupación no se limita a los establecimientos cercanos a la escena del crimen. Vendedores de frutas, legumbres, pan y otros productos también perciben menos movimiento.
Comerciantes piden recuperar la seguridad
Para quienes trabajan en el centro de Samborondón, el impacto de estos hechos va más allá de las pérdidas económicas. La reducción de clientes durante determinadas horas también modifica sus horarios y rutinas.
Los moradores han pedido mayor presencia policial y patrullajes en el sector, mientras las autoridades avanzan en la búsqueda de los responsables del ataque.
La investigación deberá determinar qué motivó el asesinato y quiénes participaron en el hecho.


