El calentamiento del mar está alejando a varias especies de las costas de Manabí. Pescadores deben navegar más distancia para encontrarlas, mientras la menor oferta presiona los precios en los mercados.
El fenómeno de El Niño ya impacta el precio del pescado en Manta, donde algunas especies registran fuertes incrementos debido a la reducción de las capturas. Según un reporte de Primicias, comprar pescado en esta ciudad puede costar actualmente hasta cuatro veces más que hace algunos meses.
El pescado se aleja de las costas
El aumento de la temperatura superficial del mar está modificando el comportamiento de varias especies. Peces como el dorado, picudo y albacora se desplazan hacia aguas más profundas o alejadas en busca de temperaturas más favorables.
Esta situación obliga a los pescadores a realizar faenas más largas y recorrer mayores distancias, lo que incrementa el consumo de combustible y los costos de operación. Ese sobrecosto termina trasladándose al precio que paga el consumidor.
El Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen) reportó que la temperatura superficial del mar se mantiene alrededor de 4,1 grados centígrados por encima de lo normal en la región Niño 1+2, frente a las costas de Ecuador.
Menor oferta en los mercados
La reducción de las capturas ya se evidencia en los mercados de Manta. Comerciantes reportan menor disponibilidad de especies como albacora, dorado y picudo, mientras que los consumidores encuentran menos variedad y precios más elevados.
El fenómeno también afecta a los peces pequeños. Especies como la sardina, macarela, botella y pinchagua presentan menor disponibilidad debido a cambios en su distribución. El Erfen señala que algunas especies se desplazan hacia zonas más profundas o alejadas como respuesta a las condiciones cálidas del océano.
La pesca enfrenta mayores costos
El problema no se limita al comportamiento de los peces. Los pescadores artesanales deben invertir más tiempo y combustible para localizar los cardúmenes.
A esto se suman otros factores que afectan al sector, entre ellos la inseguridad en el mar y el aumento de los costos de combustibles, situaciones que también repercuten en el precio final del pescado.
En Quito, por ejemplo, comerciantes del Mercado América reportaron que la libra de corvina llegó a entre USD 9 y USD 10, cuando anteriormente se comercializaba alrededor de USD 6. El picudo pasó de unos USD 4 a USD 8 por libra, mientras el dorado llegó a USD 5,50.
No todas las especies se comportan igual
El impacto de El Niño no es uniforme para todos los recursos pesqueros. Mientras algunas especies disminuyen su disponibilidad, otras presentan un comportamiento favorable.
El camarón pomada, por ejemplo, registra una mayor presencia en determinadas zonas. En Puerto Engabao, Guayas, pescadores reportan una sobreoferta que incluso ha presionado sus precios a la baja.
¿Qué puede ocurrir en los próximos meses?
El Erfen advierte que la disponibilidad de determinadas especies podría continuar reducida mientras persistan las condiciones cálidas del océano. La macarela y la merluza están entre los recursos cuya captura podría verse afectada por el desplazamiento hacia aguas más profundas o frías.
El comportamiento de la pesca dependerá de cómo evolucione El Niño durante los próximos meses y de la respuesta de las diferentes especies a las condiciones del océano.


