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Johnny Cash: 23 años sin el hombre de negro

Diana Penafiel
6 Min Read
Johnny Cash murió el 12 de septiembre de 2003, pero su música continúa atravesando generaciones 23 años después.

Murió el 12 de septiembre de 2003, pero su voz nunca terminó de irse. Johnny Cash fue country, rock, gospel, rebeldía, caída y redención. A 23 años de su muerte, “el hombre de negro” sigue sonando como alguien que todavía tiene algo que decir.

Había algo en Johnny Cash que hacía que incluso el silencio sonara distinto.

Podía plantarse frente a un micrófono vestido completamente de negro, sostener una guitarra y cantar con esa voz profunda, seca y reconocible desde la primera palabra. No necesitaba demasiado más.

Este 12 de septiembre se cumplen 23 años de la muerte de uno de los nombres más influyentes de la música popular estadounidense.

Johnny Cash murió en 2003, a los 71 años, por complicaciones relacionadas con la diabetes. Habían pasado menos de cuatro meses desde la muerte de June Carter Cash, su esposa y compañera durante décadas.

Mucho más que una estrella del country

Cash nació en Arkansas en 1932, en una familia de agricultores que atravesó los años de la Gran Depresión.

Antes de convertirse en músico pasó por la Fuerza Aérea de Estados Unidos, trabajó en una fábrica y hasta intentó ganarse la vida como vendedor puerta a puerta.

Su historia cambió en Memphis.

En 1955 comenzó a grabar para Sun Records, el mismo sello que ayudó a lanzar a figuras como Elvis Presley, Jerry Lee Lewis y Carl Perkins.

Llegaron canciones como “I Walk the Line”, “Folsom Prison Blues” y “Big River”, y con ellas una voz que no encajaba del todo en una sola etiqueta.

Era country, sí, pero también tenía algo de rock, folk, blues y gospel.

Cantó para quienes casi nadie quería mirar

Parte de su leyenda nació detrás de los muros de una prisión.

Cash ofreció conciertos en cárceles como Folsom y San Quentin y convirtió aquellas presentaciones en algunos de los discos en vivo más recordados de su carrera.

No cantaba desde la superioridad.

Sus canciones hablaban de presos, trabajadores, personas pobres, hombres derrotados, personas que habían cometido errores y seguían buscando otra oportunidad.

Ese interés por quienes vivían al margen terminó convirtiéndose en una de las marcas de su obra.

También abordó temas como el trato a los pueblos indígenas de Estados Unidos, la fe, la culpa, el amor y la redención.

¿Por qué siempre vestía de negro?

El apodo “The Man in Black” terminó siendo inseparable de Johnny Cash.

El negro era parte de su imagen, pero también terminó funcionando como una declaración.

Cash explicó en distintas ocasiones que vestía así por los pobres, por quienes estaban presos, por quienes habían sido olvidados y por quienes cargaban con injusticias.

Con los años, aquella ropa dejó de ser simplemente una elección estética.

Era parte del personaje, pero también de la forma en la que quería presentarse ante el mundo.

Cuando parecía que su historia había terminado

En los años noventa, Johnny Cash parecía pertenecer a otra época.

Entonces apareció el productor Rick Rubin.

Juntos comenzaron la serie de discos “American Recordings”, un proyecto que volvió a presentar a Cash ante una generación que había crecido escuchando rock alternativo y música completamente distinta a la suya.

Cash interpretó canciones de artistas como Soundgarden, Depeche Mode y Nine Inch Nails.

Y ocurrió algo extraño: aquellas canciones dejaron de sonar como versiones.

Sonaban como si hubieran estado esperándolo.

“Hurt” y una despedida que todavía duele

En 2002, Cash grabó “Hurt”, una canción escrita originalmente por Trent Reznor para Nine Inch Nails.

Su interpretación se convirtió en uno de los momentos más recordados de la última etapa de su carrera.

La voz quebrada de Cash, acompañada por imágenes de su juventud, su vejez, su casa y June Carter, transformó la canción en una reflexión sobre el paso del tiempo, las pérdidas y la proximidad de la muerte.

El propio Reznor reconocería después el enorme impacto emocional que le produjo escuchar aquella versión.

Cash tenía 70 años cuando la grabó.

Un año después murió.

23 años después

Johnny Cash no desapareció con él.

Sus canciones siguen entrando en películas, series, listas de reproducción y nuevas versiones. Su imagen permanece reconocible incluso para generaciones que nacieron muchos años después de su muerte.

Tal vez sea porque nunca intentó parecer perfecto.

Su historia estuvo llena de adicciones, problemas personales, fe, recaídas, pérdidas y nuevos comienzos.

Y quizá ahí esté la razón por la que todavía conecta.

Johnny Cash no cantaba como alguien que había entendido la vida.

Cantaba como alguien que había pasado por ella.

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