Colombia estableció nuevas reglas para la exportación de electricidad durante el período de riesgo de desabastecimiento. Ecuador podría acceder a energía térmica más costosa y a generación renovable o hidroeléctrica solo cuando exista excedente en el país vecino.
Colombia endureció desde este 7 de septiembre de 2026 las condiciones para exportar electricidad a Ecuador, en medio de la alerta por los posibles efectos del fenómeno de El Niño sobre la generación hidroeléctrica de ambos países.
La medida está contemplada en la Resolución CREG 101 127, que establece reglas especiales durante el período de riesgo de desabastecimiento energético colombiano. La normativa prioriza primero el consumo interno de Colombia y condiciona las exportaciones a la disponibilidad de energía.
Ecuador podría recibir energía más costosa
Una de las principales novedades es que Colombia priorizará para las exportaciones la generación termoeléctrica producida con combustibles líquidos, como diésel y fuel oil, que generalmente tiene un costo superior al de la generación hidroeléctrica.
La energía proveniente de centrales hidroeléctricas, solares o eólicas no queda prohibida. Sin embargo, podrá ser enviada a Ecuador únicamente cuando exista un excedente después de cubrir la demanda colombiana.
Esta situación podría elevar el costo de las importaciones eléctricas ecuatorianas justamente durante el período de estiaje, cuando disminuye la disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas.
Según el Ministerio de Energía de Ecuador, el estiaje de este año está previsto entre septiembre de 2026 y marzo de 2027.
Ecuador puede importar hasta 450 megavatios
La infraestructura de transmisión existente permite que Ecuador importe hasta 450 megavatios (MW) desde Colombia, una capacidad equivalente a aproximadamente el 10% de la demanda promedio nacional.
Sin embargo, la nueva regulación establece que Colombia deberá atender primero toda su demanda interna antes de destinar recursos energéticos a las exportaciones.
Las ventas hacia Ecuador podrán realizarse para cubrir necesidades de seguridad del sistema eléctrico ecuatoriano, siempre que existan recursos disponibles que no sean requeridos para el consumo colombiano.
Las importaciones ya comenzaron a disminuir
Los datos del Operador Nacional de Electricidad (Cenace) muestran una reducción significativa de las importaciones colombianas.
Entre el 1 y el 6 de septiembre, Ecuador recibió un promedio de 281,1 MW diarios desde Colombia. El mayor registro fue el 4 de septiembre, cuando alcanzó los 349,9 MW.
Pero el lunes 7 de septiembre el flujo cayó considerablemente. Entre las 00:00 y las 16:00, Ecuador importó en promedio apenas 9,06 MW, equivalente al 0,2% de la generación eléctrica nacional durante ese período.
Colombia también busca proteger sus embalses
Las nuevas restricciones están relacionadas con la posibilidad de que El Niño reduzca los aportes de agua a los embalses colombianos.
El período de riesgo de desabastecimiento comenzó oficialmente el 7 de septiembre. En este escenario, Colombia busca preservar sus recursos hídricos y aumentar el respaldo de generación térmica para evitar problemas de suministro durante el período seco.
El Gobierno colombiano también anunció medidas para incentivar el ahorro energético. Entre ellas está un esquema que premia a los usuarios que reduzcan su consumo mensual en más de 10% frente a su meta individual y aplica un cobro adicional a quienes incrementen su consumo en más de 10%.
Un nuevo escenario para Ecuador
El endurecimiento de las condiciones colombianas llega pocas semanas después de que se reanudaran las transacciones eléctricas entre ambos países.
Colombia había suspendido la venta de electricidad a Ecuador en enero de 2026, en medio de las tensiones comerciales entre los dos gobiernos. Las operaciones se retomaron el 5 de agosto, una vez superado el conflicto comercial.
Ahora, con el inicio del período de riesgo de desabastecimiento, Ecuador deberá enfrentar un escenario energético más complejo: menor disponibilidad hidroeléctrica, necesidad de importar electricidad y mayores restricciones del principal proveedor externo.
La situación vuelve a colocar al fenómeno de El Niño como un factor determinante para la seguridad energética de Ecuador durante los próximos meses.


