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Quito refuerza su seguridad con 4.000 uniformados y operativos en zonas de mayor riesgo

July Ruiz
8 Min Read
El Gobierno desplegó 4.000 uniformados adicionales en Quito para reforzar la seguridad. Conozca dónde se realizan los operativos y qué delitos buscan combatir.

El Gobierno desplegó 2.000 policías y 2.000 militares adicionales en la capital. Los operativos se concentran en sectores considerados puntos calientes y buscan reducir robos, extorsiones, microtráfico y otros delitos.

Quito inició una nueva fase de su estrategia de seguridad con el despliegue de 4.000 uniformados adicionales, entre policías y militares, en diferentes sectores de la capital.

La intervención forma parte del Plan de Protección Quito, anunciado por el Gobierno para responder al incremento de hechos violentos y reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad en zonas identificadas como prioritarias.

El despliegue comenzó en el sur de la ciudad y posteriormente se extendió hacia los nueve distritos que conforman el Distrito Metropolitano de Quito.

2.000 policías se suman al patrullaje

La Policía Nacional incorporó 2.000 uniformados adicionales a sus operaciones en la capital.

El despliegue partió desde el sector del mercado Las Cuadras, en Chillogallo, donde los agentes fueron organizados para dirigirse posteriormente hacia diferentes sectores de Quito.

El comandante de la Policía, Pablo Dávila, explicó que la distribución se realiza utilizando información proveniente de investigaciones policiales y reportes ciudadanos.

Con este refuerzo, Quito cuenta con alrededor de 6.640 policías destinados a la capital, según información entregada por la institución.

Militares también participan en los controles

A los policías se sumaron 2.000 militares, principalmente para fortalecer controles en puntos estratégicos.

Uno de los primeros despliegues se realizó en la terminal terrestre de Quitumbe, donde las Fuerzas Armadas inspeccionaron buses interprovinciales.

El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, señaló que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia contra las organizaciones delictivas y que los controles se extenderán a otros puntos de Quito y del país.

La presencia militar busca complementar las labores policiales, especialmente en tareas de control y prevención.

Patrulleros, motocicletas, drones y helicóptero

El operativo no se limita al aumento del número de uniformados.

La Policía incorporó patrulleros, motocicletas, drones y un helicóptero para apoyar el despliegue.

La utilización de tecnología permite ampliar la vigilancia y obtener información desde diferentes puntos durante los operativos.

En una de las primeras intervenciones se decomisaron armas blancas, uniformes policiales y se localizaron motocicletas que habían sido reportadas como robadas.

¿Qué delitos se buscan combatir?

De acuerdo con la Policía, buena parte de las intervenciones está dirigida contra los llamados delitos de oportunidad.

Estos incluyen robos a personas y establecimientos comerciales, especialmente en lugares donde existe una alta concentración de ciudadanos.

Los horarios considerados más complejos van aproximadamente desde las 04:00 hasta las 11:00 y desde las 17:00 hasta las 02:00.

Por esa razón, los controles se intensificarán durante esos períodos, aunque los operativos se mantienen activos durante las 24 horas.

También se combate la extorsión y el microtráfico

La estrategia no se limita a los delitos cometidos en espacios públicos.

La Policía mantiene acciones de inteligencia e investigación para enfrentar delitos de mayor complejidad, entre ellos microtráfico y extorsión.

Los operativos buscan identificar estructuras criminales y no únicamente detener a personas involucradas en delitos menores.

Un ejemplo fue el operativo Apolo 35, desarrollado en los distritos Los Chillos y Tumbaco, que dejó 31 detenidos, además del decomiso de armas, droga y recuperación de vehículos. Cuatro de los detenidos estarían vinculados con un presunto intento de secuestro a un taxista.

Quito registró 186 muertes violentas hasta julio

El refuerzo de seguridad ocurre después de un período de preocupación por el comportamiento de la violencia en la capital.

Según los datos citados por Primicias, Quito registró 186 muertes violentas durante los primeros siete meses de 2026.

Aunque la cifra es menor que la registrada en otras provincias, las autoridades mantienen preocupación por el uso de armas de fuego: aproximadamente 80% de los homicidios registrados en la capital fueron cometidos con este tipo de armas.

El Gobierno sostiene que parte de la estrategia busca evitar que organizaciones criminales que operan en otras zonas del país trasladen sus actividades hacia Quito.

La información ciudadana será parte de la estrategia

Las autoridades también buscan que la ciudadanía participe en la identificación de delitos.

La Policía recordó que existen mecanismos como el código QR habilitado para reportar información y la plataforma 1-800 Delito.

Los ciudadanos pueden enviar fotografías, videos y datos que puedan contribuir con las investigaciones. La institución asegura que la identidad de quienes proporcionen información será mantenida bajo reserva.

La estrategia parte de una premisa: mientras más información obtengan las autoridades sobre los lugares, horarios y modalidades utilizadas por los delincuentes, mayor capacidad tendrán para desplazar los operativos hacia esos puntos.

Un plan que también incorpora tecnología

El Gobierno anunció que el plan nacional de seguridad contempla una inversión de USD 180 millones, destinada, entre otras acciones, a renovar equipos policiales y fortalecer herramientas tecnológicas.

La tecnología también ocupa un lugar importante en la vigilancia de Quito.

En agosto, el Gobierno asumió el control del sistema de cámaras municipales de seguridad y anunció mecanismos de coordinación con la Empresa Pública Metropolitana de Logística para la Seguridad (Emseguridad).

La integración de información de videovigilancia con las operaciones policiales es parte del intento de mejorar la capacidad de respuesta ante delitos.

El reto: que la presencia policial produzca resultados

El despliegue de miles de uniformados representa una intervención visible, pero su efectividad dependerá de los resultados que pueda producir.

La Policía reconoce que en ocasiones recibe información sobre un posible delito, llega al sitio y no encuentra a los responsables. Sin embargo, sostiene que la presencia policial también puede tener un efecto disuasivo.

El desafío será pasar de operativos puntuales a una estrategia sostenida que permita reducir los delitos en los sectores identificados como críticos.

Para ello será necesario mantener patrullajes, inteligencia, investigación criminal, control territorial y coordinación entre Policía, Fuerzas Armadas, Municipio y ciudadanía.

Quito entra en una etapa de mayor control territorial

El nuevo plan representa una de las mayores movilizaciones de seguridad anunciadas para la capital durante 2026.

4.000 uniformados adicionales, patrulleros, motocicletas, drones, helicópteros y controles en terminales y zonas comerciales forman parte del despliegue.

Pero el resultado final no se medirá por la cantidad de agentes en las calles.

La verdadera evaluación llegará cuando las autoridades puedan demostrar una reducción sostenida de robos, homicidios, extorsiones y otros delitos que afectan a los habitantes de Quito.

Por ahora, el Gobierno apuesta por aumentar la presencia en los sectores más vulnerables y utilizar información policial y ciudadana para mover los operativos de acuerdo con las necesidades de cada zona.

La estrategia acaba de comenzar y tendrá como principal prueba si la mayor presencia de uniformados logra traducirse en una ciudad más segura para quienes viven, trabajan y se movilizan en la capital.

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